El enclave de Kaliningrado, la ciudad sede del Mundial 2018 que está fuera de Rusia

Rodeada por el Mar Báltico, Polonia y Lituania, la ex localidad de Alemania fue anexada por la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial y los cambios políticos que vivió Europa tras la caída del Muro de Berlín la fueron alejando aún más de Moscú, pese a que hoy es un punto estratégico militar del Kremlin.

Fundada en 1255 por los Caballeros de la Orden Teutónica en lo que fue parte del territorio de Prusia por siglos, la ciudad de Königsberg hoy no pertenece a Alemania: se llama Kaliningrado y es un enclave ruso que será sede de la Copa del Mundo de Rusia 2018.

Ubicada en al sureste del Mar Báltico, Kalingrado está rodeada por Lituania y Polonia, a más de 600 kilómetros y fuera del territorio ruso. Fue anexada a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial entre julio y agosto de 1945 en medio de los acuerdos de Postdam.

El nombre de la ciudad es un homenaje a Mijaíl Kalinin, bolchevique que participó de la fundación de la Unión Soviética, ex presidente del Soviet Supremo y que entonces acababa de fallecer de cáncer.

El Estadio de Kaliningrado o Baltic Arena fue construido en la isla de Oktyabrsky, un paño de tierra de 10 kilómetros cuadrados ubicada en la zona central de Kaliningrado. La localidad ha permanecido prácticamente intacta a lo largo de las décadas, pero tras el Mundial se pretende urbanizar alrededor del coloso con parques, conjuntos residenciales, muelles y embarcaderos a la orilla del río Pregola.

Junto con el Ekaterinburgo Arena, el Estadio de Kaliningrado es uno de los recintos más pequeños que albergará la Copa del Mundo, con capacidad para “apenas" 35 mil espectadores. En su césped se desarrollarán cuatro partidos de la fase grupal: Croacia-Nigeria, Serbia-Suiza, España-Marruecos e Inglaterra-Bélgica.

Hace algunas décadas toda la región pertenecía a la Unión Soviética (o bien estaba sometida a la URSS como Polonia). Sin embargo, hoy la comunicación de transportes entre Kaliningrado y Rusia no es la mejor, con el enclave a 1.260 kilómetros de distancia con un cambio cultural que incluye a Lituania y Polonia como países más “europeizados” y cercanos a accidente.

Para llegar de Kaliningrado a Rusia se debe pasar por Lituania y Letonia, o bien por Lituania y Bielorrusia o Polonia y Bielorrusia. Para efectos de potenciar el turismo y la integración, desde la capital implementaron un tren desde Kaliningrado a Moscú subsidiado por el Estado, pero la mayoría de los pasajeros opta por bajarse antes en Vilna, la capital de Lituania.

Pese a todo, actualmente Kaliningrado es una ciudad clave para Rusia, una isla en Europa desde donde ejerce sus estrategias militares en medio de países miembros de la OTAN.

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