La violencia en los estadios es un tema que afecta profundamente al fútbol chileno hace ya un largo tiempo, e incluso la actual temporada arrancó con una tremenda polémica en la Supercopa 2022 donde Universidad Católica y Colo Colo se enfrentaron en el Estadio Ester Roa Rebolledo de Concepción el 23 de enero. Y ahora la ANFP recibió un durísimo castigo por eso.

Los Cruzados y el Cacique chocaron en la Región del Biobío para definir al nuevo dueño de la corona y fueron los albos quienes se la quedaron con un contundente triunfo por 2-0, sin embargo, todas las miradas se las llevó el siempre indeseable grupo de mal llamados hinchas que empañaron todo.

Violentas agresiones entre barras y una gran destrucción del recinto penquista fue el saldo que dejó, en muy resumidas cuentas, el duelo entre la franja y los albos, el cual recientemente le significó un durísimo castigo al ente rector del balompié criollo.

Así, la Delegación Presidencial Regional del Biobío determinó que los hechos “constituyen graves infracciones a lo dispuesto en la normativa de la Ley Nº 19.327 y su reglamento, siendo infracciones de carácter gravísimas", y por eso mismo toman drásticas medidas al respecto.

Así, detallan que se resolvió “acoger la denuncia efectuada por el Departamento Estadio Seguro de la Subsecretaría del Interior del Ministerio del Interior y Seguridad Pública en contra de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, como Organizador del partido denominado “Supercopa 2022” por infringir lo prescrito en los artículos 3º letra a), 6º inciso 4º y 7º de la Ley Nº 19.327 y lo dispuesto en la Resolución Exenta Nº 57 de fecha 21 de enero de 2022 de esta Delegación Presidencial Regional".

Por eso, decidieron “sancionar a la ANFP, como organizador del espectáculo de fútbol profesional, con la imposición de una multa ascendiente a 1.000 Unidades Tributarias Mensuales, por infringir lo prescrito en el artículo 25 de la Ley Nº 19.327 sobre Derechos y Deberes en los Espectáculos de Fútbol Profesional", donde detallan lo sucedido.

La ANFP tendrá que pagar 58 millones 772 mil pesos chilenos por "generación de reventones de las puertas de acceso Galería Sur y Tegualda, no existiendo reacción del personal de seguridad privada dispuesto por la ANFP".

Además, apuntan a "vulneración de los accesos del recinto deportivo por parte de múltiples asistentes en todos los sectores del recinto deportivo que no eran controlados por el personal de validación ni personal de seguridad privada dispuestos por el Organizador" y a "la invasión a la pista atlética y al terreno de juego por parte de asistentes al espectáculo de fútbol profesional".

También contemplan "el ingreso de elementos prohibidos al interior del recinto deportivo como lienzos y pirotecnia y a lo menos un arma blanca" y "la ocurrencia de riñas y desórdenes masivos protagonizados por asistentes al espectáculo de fútbol profesional, resultando una persona herida con un arma cortopunzante".

Finalmente, destacan que de igual manera hubo "destrucción de estructuras interiores del recinto deportivo Estadio Ester Roa Rebolledo".