Este 4 de julio se conmemora un nuevo año del primer título internacional de la selección chilena. Esa noche en el Estadio Nacional la Roja que dirigía Jorge Sampaoli derrotó a Argentina en definición a penales, desatando el delirio entre los fanáticos del fútbol.

Un hecho que a Sampaoli le dejó el corazón dividido. Así lo recordó a los dos años de haber conseguido este hito para el fútbol nacional, donde manifestó que vencer a los trasandinos tuvo un lado complejo por todos los afectos que tiene hacia su país.

“Fue tan hermoso como doloroso a la vez”, confesó el año 2017, dejando en claro que sintió una sensación extraña. “Chile estaba esperando su momento, pero también estuvo el dolor de todos mis amigos. Fue algo muy raro”, señaló el exitoso técnico.

Aquel año, cuando se preparaba para entrenar a Argentina en el Mundial de Rusia 2018, manifestó que los hinchas deben estar eternamente agradecidos de los jugadores que consiguieron esa hazaña en el coloso ñuñoíno.

“La sociedad chilena tiene que estar muy agradecida de esta generación, que probablemente es la mejor generación de su historia”, manifestó de manera tajante, situándola por encima de lo que hicieron los seleccionados en 1962, al obtener el tercer lugar en la Copa del Mundo jugada en Chile.

También el entrenador defendió en su momento el logro, luego de que se especulara mucho de que la Roja fue favorecida por algunos cobros arbitrales.

“Chile ganó sus partidos, le anularon goles, nos echaron a un jugador por planilla (Gonzalo Jara). No vi ninguna jugada dudosa que me haga pensar que Chile no superó a todos los rivales como los superó. Fue una gran Copa y Chile la ganó de una gran forma”, sentenció el casildense.