Enzo Fernández comenzó en el banco de suplentes el duelo que Argentina le ganó a México en esta especie de final que ofreció la segunda fecha del Grupo C en el Mundial de Qatar 2022. Pero como el actual campeón de la Copa América no podía abrir el cerrojo del Tri, Lionel Scaloni movió las fichas: y mandó al campo de juego del estadio Lusail al talentosísimo volante de 21 años que milita en el Benfica, quien terminó siendo fundamental en el desenlace.

El ex jugador de River Plate reemplazó a Guido Rodríguez, quien milita en el Betis de Manuel Pellegrini. Desde entonces, todo cambió para La Scaloneta. Fernández se mostró con mucha personalidad para ser un engranaje del juego, mejoró muchísimo el primer pase y se animó a dar toques de balón que dejaron clara la exquisita técnica que posee, como cuando habilitó con el exterior del pie a Julián Álvarez, quien sustituyó a Lautaro Martínez. 

Por cierto, el golazo de Lionel Messi sirvió para abrir la cuenta. Pero contó con el apoyo muy importante del jugador que fue clave en el Defensa y Justicia que le ganó la final de la Copa Sudamericana a Coquimbo Unido, quien además de ser un socio para casi todos sus compañeros, también le puso el broche de oro a una victoria que le costó muchísimo conseguir a los trasandinos: corrían los 87' cuando el centrocampista oriundo de San Martín sacó un conejo del sombrero, como reza el cliché ante alguien que sorprendió a todos con una jugada espectacular.

Y así fue la perla que sirvió para que Argentina quede en zona de clasificación en el Grupo C, por detrás de Polonia, el último rival que tendrá la Albiceleste en esta fase. Fernández se abrió espacio dentro del área con un amague y una bicicleta que dejó a Erick Gutiérrez sin posibilidad de reacción. De hecho, cuando el volante del PSV Eindhoven intentó contrarrestar esa finta, el "24" ya había sacado el angulado derechazo que se clavó en un sector imposible para el Memo Ochoa. Un golazo espectacular que ratifica el buen nivel que ha tenido en el Benfica y que, de seguro, hará que su nombre difícilmente salga de las oncenas futuras del vecino país.