Una de las grandes revelaciones del tenis mundial del último tiempo ha sido el chino Juncheng Shang, quien con tan solo 17 años ya se ubica en el puesto 334 del Ránking ATP y deslumbra con su talento. Un brillo único que llegó hasta los ojos del chileno Marcelo Ríos, que hace casi un mes es su entrenador.

El Chino, ex número uno del mundo y que lo entrena desde mediados de julio, intentó motivar a su joven pupilo de cara su próximo desafío y le hizo una particular promesa: si avanzaba a semifinales del Challenger de Lexington viajaría a verlo. Y el asiático cumplió con su parte del trato.

Shang tuvo que chocar con el ruso Román Safiulin (124º), que era el primer sembrado de la competencia que se juega en pista dura en Estados Unidos, por los octavos de final. Y a pesar de que le pasaron por encima en el primer set, dio un verdadero espectáculo para remontar y hacer historia.

2 horas con 12 minutos duró el encuentro y el pupilo de Ríos ganó por 0-6, 6-4 y 7-5, con lo que se registró como el primer jugador nacido en 2005 que consigue meterse entre los cuatro mejores de un Challenger.

Con esto, Marcelo Ríos tendrá que cumplir la promesa que le hizo a su pupilo y saltará de dirigirlo solo en entrenamientos para dar el paso a acompañarlo desde las gradas para que dispute un puesto en la final. Eso sí, tendrá que pegarse un tremendo pique como se dice en buen chileno.

El extenista criollo tendrá que salir desde su hogar en Florida para trasladarse más de mil 400 kilómetros hasta Lexington, en Kentucky, y ser testigo del choque de semifinales que protagonizarán su pupilo Juncheng Shan ante el estadounidense Aleksandar Kovacevic (229º), quien viene de eliminar al ecuatoriano Roberto Quiroz (267º).

Shang y Kovacevic chocarán este sábado 6 de agosto por un cupo en la gran final del Challenger de Lexington y la joven promesa china del tenis mundial tendrá a su entrenador, el chileno Marcelo "Chino" Ríos, viéndolo desde la grada.