Se acerca Paris 2024 y el ambiente olímpico siempre trae consigo recuerdos de deportistas que hicieron historia en las ediciones anteriores. Y, a seis años de su retirada del atletismo, cómo no, Usain Bolt es uno de esos cracks que nos hizo vibrar con sus gestas.

El velocista más grande de todos los tiempos, dueño de once títulos mundiales y ocho medallas de oro olímpicas (pudieron ser nueve pero una la perdió años después por el dopaje de uno de sus compañeros en la posta 4×100 de Beijing 2008), sigue dando que hablar, aunque lejos del recortan.

Esta vez lo hizo por su otra gran pasión, el fútbol. Y es que el rayo brilló con luz propia en el Soccer Aid, un partido benéfico que se realiza año a año y que reúne a futbolistas, celebridades y deportistas de todo tipo para juntar dinero que va en apoyo a la Unicef.

En el partido se enfrentó Inglaterra contra el resto del mundo. Bolt fue ubicado como delantero en el equipo que hacía de visita y anotó la apertura de la cuenta a los 23 minutos. Un pase filtrado le permitió hacer lo que mejor sabe hacer: correr. Un pique velocísimo que terminó con la definición cruzada ante la salida del arquero. Golazo.

Bolt además llamó la atención por el número que utilizó: el 9.58, en honor a su récord mundial en los 100 metros planos, la cual está lejos de ser batida por un atleta de la generación actual.

El partido finalmente terminó 4-2 a favor del resto del mundo en un partido donde además estuvieron presentes figuras históricas del fútbol como Hernan Crespo, Francesco Totti, Roberto Carlos y Patrice Evra. Por Inglaterra, en tanto, jugaron Gary Neville, Gary Cahill y Jermain Defoe, entre otros.

El evento, finalmente, fue todo un éxito y reunió 14 millones de libras esterlinas, las cuales van todas en directo apoyo de la Unicef y su labor de defensa por los derechos de la infancia en el mundo.