La presencia de Mohamed Salah en el triunfo de Egipto ante Gabón por Eliminatorias Africanas generó sensación entre los jugadores rivales, que no tuvieron reparos en armar un tumulto para intentar quedarse con la camiseta del ídolo de Liverpool.

El faraón comenzó el duelo en el banquillo de suplentes, ya que ante la ausencia de Pierre Emerick Aubameyang Las Panteras pintaban como un desafío más que accesible para los locales.

Pero las cosas se complicaron en el Estadio Borg El Arab y al inicio del segundo tiempo los elencos estaban empatados 1-1, por lo que Carlos Quiróz no perdió más tiempo y mandó a Momo a la cancha.

Salah entró y no tardó en marcar diferencias, siendo escencial en el alza de su equipo y provocando un autogol de Johann Obiang a los 75' para darle los tres puntos a Egipto y seguir soñando con Qatar 2022.

Una vez finalizado el partido, y pese a la derrota, los futbolistas de Gabón corrieron como locos hasta donde estaba el crack de Liverpool para pedirle su camiseta.

Salah se mostró dispuesto, pero las cosas se complicaron cuando prácticamente todo el plantel lo rodeó pidiéndole la casaquilla con el dorsal diez. 

Empujones iban y tirones venían entre los propios compañeros de equipo que luchaban por quedarse con la indumentaria, por lo que el guardaespalda de Mo tuvo que intervenir para llegar al extremo de regreso a camarines.

La situación fue similar a lo ocurrido en el choque ente Egipto y Angola, donde el árbitro debió detener el duelo tres veces debido a que los hinchas no dejaban de invadir la cancha buscando un abrazo del goleador de la Premier League.

 

Por lo pronto, Mohamed Salah y el plantel egipcio sonríen, ya que con el triunfo ante Gabón clasifican primeros en el Grupo F para la ronda definitiva de las Eliminatorias Africanas, por lo que el sueño de llegar al Mundial de Qatar 2022 sigue vivo.