Japón protagonizó la segunda gran sorpresa en Qatar 2022. Tras ir perdiendo 0-1 por un penal cometido por su arquero, el cuadro nipón dio vuelta el marcador y se llevó un triunfo histórico por 2-1 ante Alemania, en lo que fue un debut casi calcado a lo que hizo Arabia Saudita ante Argentina tan solo un día antes.

El batacazo fue celebrado por todo el país asiático, pero a su manera. Siempre manteniendo el orden, la afición japonesa festejó en Tokio, la capital, pero mantiendo la cortesía con el resto de la población. Incluso en Shibuya -el cruce más transitado de todo el mundo, por donde más de un millón de personas pasan todos los días-, los nipones celebraron respetando los semáforos y sin interrumpir el tráfico diario de la capital.

En el Estadio Internacional Jalifa, donde se vivió el histórico resultado, los hinchas japoneses se quedaron a recoger la basura que dejó su intenso festejo. Varios se quedaron tras el triunfo y llenaron bolsas y bolsas de residuos. Y, por supuesto, el plantel que venció a Alemania en el mismo recinto no podía quedar atrás.

Demostrando que son cracks dentro y fuera de la cancha, el plantel de la selección japonesa dejó el camarín impecable luego de la victoria. No solo eso, porque también dejaron una nota de agradecimiento acompañada de grullas de origami, un símbolo clásico de la cultura de su país.

"Tras una histórica victoria ante Alemania en la jornada 4 del Mundial, los aficionados japoneses recogieron la basura en el estadio, mientras que la selección dejó así el vestuario en el Khalifa International Stadium. Inmaculado. Domo Arigato", aplaudió la FIFA en su cuenta oficial de Twitter horas después.