La defensa de Colo Colo es un hospital, lo que complica el panorama a Gustavo Quinteros de cara al duelo contra Curicó Unido, que se jugará este jueves en el Monumental. Esto porque el sábado pasado, en Santa Laura, se lesionó el aductor Ramiro González y se suma a bajar importantes del Cacique.

Emiliano Amor no ha podido jugar en todo el año, debido a un problema en su tobillo izquierdo que incluso derivó en una intervención quirúrgica en Europa. Al defensa más regular del Cacique el año pasado se le sumó Matías De los Santos, quien llegó a reemplazarlo y debió operarse su rodilla izquierda.

 

Por eso es que el entrenador de los albos recurre a los "bomberos" del equipo. Primero Daniel Gutiérrez se ganó el puesto, siendo titular constantemente tanto como stopper por izquierda como lateral. Y la chance ahora surge para el uruguayo Alan Saldivia.

El charrúa sumó algunos minutos contra Palestino y luego contra Unión Española, además de haber sido titular en Copa Chile contra Santiago City. Con tanto lesionado en esa zona, contra los torteros aparece como fijo desde el primer minuto para reemplazar a González en caso de que el nacionalizado chileno prefiera estar afuera por precaución.

Contra los hispanos se vio firme en los cruces y con buena ubicación, ímpetu que mostró en una defensa que estaba compuesta por cuatro zagueros. En caso de volver a usar tres centrales, habrá que ver en qué lugar lo ubica Quinteros, donde la lógica es que se pare como líbero tal como lo hace Ramiro.

De esta forma, puede juntarse con Maxi Falcón, su compatriota, y armar una muralla charrúa para darle seguridad al portero Fernando De Paul.

 

Un escenario que incluso podría repetirse el próximo martes en Venezuela, ante Monagas, cuando el Cacique juegue por Copa Libertadores y donde habrá que esperar la evolución de los jugadores resentidos que hay en el plantel.