Luego del terremoto en la interna de Universidad de Chile, que significó revocar a todo el directorio de Azul Azul, que es liderado por Cecilia Pérez, el liquidador por primera vez sacó la voz para explicar la determinación.
Fue en CNN Chile donde Eduardo Godoy explicó la situación que termina con el mandato del grupo que lideraba Michael Clark en el mes de noviembre, cuando se realice una nueva junta de accionistas.
“Se tomó en este momento porque básicamente después de un devenir se planteó una necesidad de que la concesionaria pudiera conversar con la Universidad de Chile el convenio de uso de nombres y marca, con el tiempo vimos que la desconfianza, justificada o injustificada, hicieron imposible el dialogo, y las formulas para evitar la decisión no fueron útiles para llevar a cabo de una negociación importante”, explicó.

La presidenta Cecilia Pérez en la mira del liquidador en la U. FOTO: Diego Martin/Photosport

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Eduardo Godoy debe llevar adelante la venta de las acciones que pertenecían al grupo Sartor, por lo mismo, al ser el mayoritario, podía llamar a una nueva junta de accionistas y cambiar al directorio de Azul Azul.
En ese sentido, apuesta a una “desconfianza” en el proceso de comunicación para un acuerdo con la Casa de Estudios de la Universidad de Chile, que es clave para el proceso de venta.
“Si uno lee el contexto de la comunicación del directorio, luego de dos meses que se les requirió, yo fui a exponer el tema con prontitud y premura, y lo que sacaron fue un pronunciamiento que recién iba a elegir abogados, quienes con el liquidador, escucharan a la Universidad, para analizar y recién ahí presentaran al directorio propuestas, lo que era un proceso engorroso y que iba a dilatar”, detalló.
“El nombre del club y símbolos no puede estar sujeto a esto, además se vienen los 100 años hay que planificar situaciones, sponsors, todos reclaman tener certeza y era poco respetuoso con la hinchada. Esto había que atender con celeridad”, destacó.
Por lo mismo, asegura que si bien él les había dicho que seguirían hasta el mes de abril, hubo que tomar medidas: “Ningún momento es bueno para tomar decisiones de este tipo, pero la indefinición es peor que no tomarlas. Lo planeamos el 21 de agosto, fui el 3 de septiembre a exponer y el 15 de octubre recién tuvimos respuesta. Si los tiempos fueron inadecuados no son de mi responsabilidad”.




