Muchos años antes de comenzar como agente de futbolistas, Alex Varas fue un prometedor arquero que incluso tuvo su debut en la selección chilena, donde disputó siete partidos Clase A. Pero en su segundo encuentro, tuvo una actuación que lo dejó marcado.
Perú derrotó por 6-0 a Chile en un amistoso disputado en Lima. Aquel día, el 29 de marzo de 1995, un triplete de Flavio Maestri y otro de Ronald Baroni le dieron la goleada a la Bicolor, que sembró muchas dudas en el proceso encabezado por Xabier Azkargorta.
“Fue injusto, pero mediáticamente. Cuando todo ocurre, yo no debuté con Perú, lo hice antes con México en Los Ángeles. Ganamos y jugué muy bien. Después pasa esto de Perú, que era un amistoso si hubiese sido eliminatoria me cuelgan en la plaza. Fue un partido no bueno mío ni del equipo”, le contó Varas a RedGol.
¿Te marcó mucho ese partido?
A nivel de prensa se buscó mucho más. Se juntaron factores: era un período mucho más bélico, muchas descalificaciones. No critico a mis papás porque no tenían las herramientas para apoyarme de otra manera, teniendo todo la Católica en respaldo de profesionales, creo que no me supo contener. Es un club maravilloso del que estoy recontra agradecido de la formación valórica, profesional. Los jugadores de Católica tienen un sello distintivo. No me puedo quejar de mi vida futbolística. Me faltó jugar en un Mundial, pero en todo lo demás estuve.
¿A qué se dedica actualmente?
Sigo trabajando en el fútbol, asesoro a algunos jugadores. He ido derivando a la certificación de coaching, soy coaching deportivo y ontológico ya certificado. Estuve en un proceso de ir trabajando con algunos deportistas, empresarios y gente ligada al liderazgo en empresas. He estado en esa mixtura, ayudo a alguna gente del fútbol en algunas áreas y en este espacio donde me estoy abriendo paso.
¿En qué consiste eso?
Hay que hacer charlas, atender de forma individual, el coach ontológico tiene que ver con el ser, con el manejo de las emociones. Me di cuenta que en el fútbol y en la vida no nos enseñan a reconocer las emociones. Menos a gestionarlas. En el fútbol hay una carencia de este manejo. Tenemos mucha miopía en cuanto a cómo reconocemos lo que nos está pasando. Desde ese lugar se puede hacer un crecimiento personal importante que repercute indudablemente en el ámbito deportivo.

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Alex Varas: de una decepción chilena a ser agente y coach ontológico
Alex Varas jugó por la selección chilena en la Copa América 2004 y en su experiencia de agente, trabaja junto a Erick Wiemberg, el lateral izquierdo que lleva cuatro temporadas en Pedrero. “Siempre es bueno recordar. Yo soy remalo para vivir del pasado”, contó.
“Me cuesta de acordarme de algunas cosas en las que participé. El ego lo tengo más abajo. Si tengo que dar un mensaje, ojalá como parte del fútbol nos preocupemos más del ser que del tener. Volvamos a nuestros inicios, a querer a nuestro prójimo, a vivir en sociedad y ser más solidarios. Aparte de la ambición y el tener”, se explayó Alex Varas.
Añadió que “incluso en el fútbol hoy que estamos en manos de muy pocas personas, ojalá la ambición no sea tan desmedida. Volvamos a nuestros orígenes y seamos seres humanos mucho más íntegros. Es mi único deseo”, aseguró.

Alex Varas en plena charla.
¿Cuántos hijos tiene?
Tengo un hijo, estudia diseño gráfico. Es mi orgullo, he luchado tanto en mi vida para que él pueda sobrepasar algunas dificultades. Estoy contento y tranquilo.
¿Y no quiso que fuera deportista?
Lo intenté, que le gustara el fútbol, pero no lo logré. No le gusta. Pero no me hubiese gustado que fuera futbolista profesional. Sí que hubiese jugado. El fútbol tiene cosas notables, lo escribe Hernán Rivera Letelier en su libro el fantasista, te entrega muchas cosas buenas: compañerismo, solidaridad, pero también todo lo malo. Es duro ser jugador de fútbol. Hoy está mucho más calmado. Le di a elegir y eligió nada que tenga que ver con el fútbol.




