Max Verstappen consiguió su primer título mundial de Fórmula 1 con Red Bull este domingo, tras quedarse con el Gran Premio de Abu Dabi en una épica carrera tras superar a Lewis Hamilton y Mercedes en la vuelta final.

Pese a que el neerlandés arrancó desde la Pole position, el británico se hizo grande en la largada y rápidamente le quitó la posición a su rival para quedar liderando el pelotón en el circuito de Yas Marina. 

En el tercer giro se desató la polémica de la carrera. Verstappen intentó recuperar su plaza a través de la chicana, pero Hamilton aguantó. Los comisarios entendieron que Max forzó a Lewis a salir por fuera de pista y decidieron dejar la acción sin investigar.

Pese a los reclamos desde el box de Red Bull el GP prosiguió, y pronto la estrella de Países Bajos se encontró con un nuevo enemigo: la degradación de las gomas blandas, que no daban abasto especialmente en los compuesto traseros.

En el giro 29 cayó un balde de agua fría para los fanáticos. El legendario Kimi Raikkonen abandonaba la carrera por un fallo en los frenos de su Alfa Romeo. El último campeón del mundo con Ferrari sellaba su retiro de la máxima categoría con un retiro forzado.

Verstappen entró a cambiar los neumáticos recién en la vuelta 37, aprovechando el Virtual Safety Car. En tanto Hamilton le sacaba 17 segundos de ventaja, pero con gomas mucho más desgastadas.

Por otro lado Checo Pérez se comenzaba a alzar como uno de los héroes de la jornada, conteniendo al afrobritánico con una férrea defensa para mantenerlo a raya y darle aire a su compañero en la batalla por el título.

En las vueltas siguientes Verstappen logró recuperar ritmo y acortar distancias con el campeón de Mercedes, aprovechando al máximo sus gomas frescas. Sin embargo, ningún embate era suficiente para frenar al heptacampeón.

En el giro 51 el joven valor de Red Bull consiguió achicar la brecha con Lewis a 11 segundos, pero necesitaba un milagro para alcanzarlo a sólo 7 vueltas del final.

Nicholas Latifi se pegó un duro golpe en la lap 53 propiciando un Safety Car, lo que terminó siendo el milagro que el neerlandés necesitaba.

Verstappen aprovechó la contigencia de manera espectacular y rebasó a Hamilton en la última vuelta, tomando el liderato y cruzando la bandera a cuadros para conseguir su primer título mundial de F1.

De esta manera el neerlandés puso fin a la hegemonía del británico y Mercedes, logrando la primera corona para Red Bull desde 2013, cortando la racha de seis mundiales ganados de forma consecutiva por los alemanes.