Un verdadero escándalo se ha ido desarrollando en las últimas horas, después de que el diario The Sun denunciara el supuesto consumo de drogas por parte de una de las estrellas emergentes del Manchester United, Brandon Williams, lateral izquierdo de 22 años y que actualmente tiene una tasación de 10 millones de euros.

De acuerdo al tabloide, el jugador fue fotografiado al interior de un vehículo en un estacionamiento cercano al centro de entrenamientos del cuadro inglés en Carrington. Williams aparece en el puesto del copiloto, recibe un balde de su acompañante y posteriormente infla un globo, comportamiento atribuible a la inhalación de óxido nitroso, el "gas de la risa".

"Para cualquiera que fuera manejando era obvio lo que estaba haciendo. Cualquiera que siga a Manchester United o al fútbol en serio lo habría reconocido al instante. Es una irresponsabilidad, tomando en cuenta que es una figura pública", indicó un testigo al diario británico, donde aparece una imagen del futbolista en cuestión en su Mercedes Brabus.

El óxido nitroso se ha vuelto peligrosamente popular entre los jóvenes europeos, toda vez de que es de muy fácil acceso, ya que está a la venta de manera legal como medicamento y también como elemento de repostería, a través de mercado formal y de distintos canales electrónicos.

Los efectos del gas de la risa
 

El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías asegura que "los efectos subjetivos combinan sentimientos de euforia, relajación, calma y distorsiones de la percepción, como sensación, tiempo y espacio. La euforia puede ir acompañada de risa tonta. Las distorsiones pueden afectar al oído y a la vista".

Williams regresó a las canchas a fines de 2022, después de su paso por Norwich City y una lesión, pero no ha tenido la regularidad que le brindó Ole Gunnar Solskjaer de la mano de su nuevo entrenador, Erik ten Hag. La prensa local asegura que el defensor está en la lista de jugadores que pueden partir a préstamo la próxima temporada.