Hay formas de demostrar el poderío en una liga, pero lo del Bayern Múnich ya parece ser cada vez más humillante para el resto. Este domingo el elenco Bávaro recuperó el liderato de la Bundesliga aplastando con una goleada por 1-5 al Bayer Leverkusen.

El vigente campeón del fútbol alemán necesitó solo de 45 minutos para destrozar por completo al equipo de las aspirinas, que no vio una en la cancha. Culpa de ello fue también la ausencia de Charles Aránguiz, una pieza clave y que no pudo estar presente luego de presentar problemas físicos que ponen la alerta en la selección chilena.

Goleada en 45 minutos

Los dos equipos llegaban empatados con  16 puntos y chances de escalar al liderato, pero al Bayern Múnich le bastó apenas tres minutos en pasar adelante. Y quién más que Robert Lewandowski fue el encargado de poner el 0-1, pinchando el balón de taco tras un pivoteo.

Pero no sería lo único, ya que en el 30’ estiraría la ventaja tras una tremenda jugada de Alphonso Davies, que se los sacó a todos y le dejó el balón servido en el punto penal para el 0-2.

Tras el segundo gol de Tito, el Leverkusen se vino abajo y el marcador se abrió. Thomas Müller en el 34’ cruzó su pierna y desvió el balón para el 0-3. Y si querían más, un minuto más tarde y tras un error en la salida, Serge Gnabry puso el 0-4 que era, hasta ese momento, una verdadera paliza.

 

Y si, la máquina roja de Alemania no se detuvo y en el 37’ encontraría el 0-5 gracias a una nueva aparición de Gnabry, que se juntó con Leon Goretzka con una pared y entró libre para la goleada. Así, el partido ya estaba cerrado y los locales intentaban sobrevivir más que otra cosa.

Leverkusen y reacción para el honor

El Leverkusen no tenía mucho más que hacer y, salvo un milagro, salió a la cancha a buscar goles para defender su honor. Y lo terminó encontrando en el 55’ con Patrik Schick, que alcanzó a puntear el balón para cambiarle el palo a Manuel Neuer y decretar el 1-5.

Los Bávaros bajaron su intensidad y esperando a su rival para sorprender de contra, aunque no había mucho que hacer ya que rápidamente se adueñaban del balón. El 2-5 pudo llegar con Lucas Alario, pero una posición de adelante terminó con las aspiraciones. Finalmente se escuchó el pitazo y el campeón celebró.

Bayern Múnich consigue tres puntos más en su lucha por el liderato de la Bundesliga y se instala en la cima con 19 puntos. El Borussia Dortmund queda como su escolta con 18, mientras el Leverkusen se resigna al tercer lugar con 16 y sin mucho más que hacer. Aránguiz no estuvo y se notó, aunque tras una goleada como esta, el tirón de orejas en el camarín obligará a hacer algo más que confiar en sus figuras.