Colo Colo puede ver debutar a Agustín Bouzat este viernes en Viña del Mar, cuando desde las 18 horas enfrente a Everton en Sausalito. Un refuerzo que llegó proveniente desde Vélez Sarsfield, donde tuvo una historia bastante particular con su pase.

Hace un año tanto los de Liniers como Boca Juniors eran dueños en un 50% cada uno de los derechos económicos del delantero, el famoso pase de los futbolistas. Esto según lo que establecieron cuando fue cedido desde el elenco xeneize a la V en el 2017, a cambio de un millón de dólares.

En el contrato establecieron que se iba a compartir el pase en partes iguales hasta el 2021, siempre y cuando uno de los dos clubes no hiciera uso de la opción de compra, lo que no sucedió nunca. Por eso es que, llegada la fecha, debieron decidir quién se quedaba con su carta.

Ahí es donde acordaron "rematar" al jugador, algo que en Argentina cuestionaron mucho. Como indicó el medio Página 12 "como si al mercado de trabajo le faltaran deshumanizaciones, el fútbol argentino aportó su cuota de ingenio".

En la subasta, situación insólita en el deporte, ambos elencos llegaron con una propuesta donde un notario. En un sobre cerrado, establecían el dinero que estaban dispuestos a pagar por la mitad de la carta de Chiqui, la que finalmente quedó en poder de Vélez Sarsfield.

Los de Liniers ofrecieron 150 mil dólares, mientras que Boca Juniors solamente presentó una propuesta de 100 mil de la moneda norteamericana. De esta manera, Bouzat renovó en el Fortín y continuó un año más, hasta su traspaso al Cacique.

"Esta valiosa operación no registra precedentes en nuestra institución en virtud de lo que refiere la adquisición total de la ficha de un jugador como el Chiqui a la cifra ofrecida", señalaron en un comunicado en Vélez luego de esta licitación.

Al Cacique llegó a préstamo por 18 meses, por lo que a fines del 2018 será Colo Colo el que tenga que negociar con los trasandinos. Eso sí, ojalá de una manera un poco más humana.