Una vergüenza. El fútbol chileno está sencillamente tomado por los delincuentes y estos una vez más se hicieron presentes para amargar la fiesta del clásico universitario. Universidad de Chile y Universidad Católica no pudieron terminar su partido en el Estadio Ester Roa de Concepción, y esto hizo estallar a Juan Cristóbal Guarello.

El periodista deportivo sacó la voz en la transmisión de Radio Agricultura, y disparó sin filtro. "Las barras son hinchas de ellos, son mercenarios que ven en el fútbol una industria del chantaje, eso es y siempre ha sido así. El barrabravismo es la industria del chantaje, cualquier otra explicación es o una mirada ingenua o es una deshonestidad intelectual", lanzó.

Tras eso, hace un llamado: "Elija usted, el que valida a las barras bravas, en que lado se pone. O es un imbécil o es un deshonesto, elija". Eso sí, después saca toda la artillería y exige un mano a mano con los tontitos de siempre.

"Yo quiero que alguien me organice un foro-debate contra los barra brava, yo solo contra todos los hueones, pónganmelos a todos, en las universidades está lleno de tesis pro barra brava, lleno, hay más tesis de barras bravas que de pedofilia, está lleno de tesis validándolas en este país, no en Argentina, acá", agrega.

Guarello complementa que "en Argentina te miran como un tarado si tú dices que las barras bravas son revolucionarias, en Chile no, en Chile hay un montón de tarados, de giles a peso cincuenta la docena que creen que esto es bueno, que es parte de la chispeza. Hay un tipo que decía en una tesis que el aguante es chispeza, y eso fue publicado en Ciper, no puede ser".

"Voy a agregar una cosa, los tipos que escribieron esa tesis estaban tan trasnochados, y lo bajaron de Ciper porque yo por vergüenza lo bajaría de la página, que decían que las barras bravas debían tener un espacio para escribir la nueva constitución, sí señor, o sea, tenían tanta caca en la cabeza, eran tan delirantes, que decían que estos que están tirando bengalas tenían que escribir la nueva constitución porque representan a la gente y un montón de falsesades e imposturas, y uno tiene que luchar contra eso", lanzó.

"Primero hay que atacar, por lo menos, al núcleo intelectual, a los validadores sociales. Y lo otro ya es parte de la delincuencia y si las querellas no las ponen con nombre y apellido, estamos fritos", complementa.

"No se le puede pedir a los guardias que se hagan cargo, todos sabemos que el operativo tiene que mejorar. No me digas que el cielo es azul y que el sol sale por el oriente, eso lo sabemos, pero la cosa no se arregla porque nadie quiere asumir el costo político de hacerlo. El costo político es empezar a agarrar hueones detenidos y meterlos de una patada en el culo a la cárcel", concluyó.