La Selección Chilena jugará el próximo jueves 27 de enero ante Argentina en la altura de Calama, por lo que en el estadio Zorros del Desierto se están preparando intensamente para recibir un encuentro de esta envergadura.

Y no solamente se han preocupado del pasto, de las instalaciones y de los detalles que ha solicitado Martín Lasarte. El público calameño, siempre muy fiel a Cobreloa, es fanático del fútbol por lo que quiere alentar a la Roja a su manera.

Y en la ciudad nortina hay dos cosas que los distinguen en el ámbito del fútbol: el color naranja y la famosa sirena que sonaba cuando Cobreloa disputaba encuentros en sus primeros años de vida, tradición que ha vuelto últimamente.

Por lo mismo, el administrador del estadio Zorros del Desierto, Diego Rojas, señaló que felices ocupan este elemento para alentar a Chile demostrando la representatividad de la zona, al momento en que Alexis Sánchez y compañía estén chocando contra los trasandinos.

"Sería lindo ocupar la sirena, es parte del ADN del estadio y del folclor chileno, ahora depende de la ANFP", comentó en TNT Sports Rojas, que además es hijo de Carlos "Chifli" Rojas, emblema de Cobreloa pues estuvo en el club como jugador y entrenador.

La sirena característica se oía siempre en el antiguo estadio Municipal de Calama, donde el cuadro loíno jugó entre 1977 y 2015. Sin embargo, con la construcción del nuevo recinto desapareció la tradición por un tiempo.

Eso hasta el 2019, cuando el cuadro de la Segunda Región hizo un llamado en sus redes sociales para revivir ese sonido. "Estamos buscando al nuevo operador de la sirena de Cobreloa, mándanos tus datos y cuéntanos por qué debes ser el elegido o elegida", señalaron en su momento para retomar esa tradición.

Ahora está en manos de la ANFP ver si autorizan este elemento de animación, como les gusta llamar a todo lo que involucra a las barras. Lo cierto es que Alexis, Charles Aránguiz y Edu Vargas ya jugaron con esa clásica melodía de fondo en esa cancha, por lo que llevarlos a sus inicios siempre puede ser un aliciente en momentos tan importantes para la Roja.