Durante gran parte de la historia el juego de la selección de Alemania se ha basado en la tenencia del balón y en la movilidad de sus futbolistas a la hora de entregar y recibir un pase. Y como era de esperar, en el duelo ante Japón la selección germana obedeció a una de sus grandes premisas y completó un total de 422 pases correctos al término de la primera etapa, registro histórico en Copas del Mundo.


En la presente edición de la cita mundialista, Inglaterra completó 366 pases en la primera mitad, la segunda mayor cantidad de un seleccionado en el primer tiempo de un partido de la Copa del Mundo desde 1966, después de España vs Rusia en 2018 con un total de 395. Hoy aquella estadística se rompió tras lo exhibido por Los Teutones ante el país Nipón.

¿Qué dicen los libros sobre el pase?


El pase es una herramienta con un gran potencial creativo y no siempre se dirige a los pies del compañero. Los jugadores con mayor calidad técnica dan el balón a lugares en donde el compañero puede alcanzarlo antes que el contrario. Un jugador puede pasar el balón, bien sea los pies del compañero o a un espacio abierto donde pueda ser retomado. Las dos opciones son eficaces, aplicables a situaciones particulares.


Y es lo que aplicó a la perfección la selección de Alemania en el primer tiempo del partido ante el elenco de Japón, un libreto que le acomoda para su funcionamiento y que es interpretado por futbolistas de una rica calidad técnica que militan en los grandes equipos del mundo.


Cabe destacar que un buen pase cuenta con cuatro elementos esenciales: Debe tener impacto (golpe al balón), debe tener precisión (a ese preciso lugar), debe ser oportuno (en ese preciso momento) y por último debe tener intención (el mejor pase, al mejor ubicado). ¿Te suena familiar al ver el juego de Alemania?