A veces la nación y el orgullo patrio enceguecen y hacen ver cosas donde no existen. Es el caso de lo que pasa con la senadora paraguaya que está en el ojo del huracán por insultos racistas en contra de Kylian Mbappé, tras el partido entre Paraguay y Francia.
Celeste Amarilla, senadora del país sudamericano, se refirió en términos deplorables y profundamente racistas en contra del atacante galo. Le dijo que chupaba “cocos en vez de leche materna” y que “lo más instruido que escuchó fueron a chimpancés”. Frases que, en cualquier contexto, no tienen excusa alguna.
Mbappé le respondió inmediatamente a la senadora. Primero, a través de sus redes sociales, dijo que era una mujer “despreciable e indigna”, para agregar que ella no “representa a Paraguay, ese país que transpiró pasión y honor a lo largo del campeonato”. Una respuesta bastante dentro de los cabales, en consideración de las palabras hitlerianas de la senadora.

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Pero, hay gente que vive en un universo paralelo. Y vamos por parte en esto. Puede ser verdad que Kylian Mbappé no se comportó de la manera adecuada. Le gritó goles en la cara a jugadores guaraníes y no saludó al portero paraguayo, una vez concretada la clasificación de Francia. Eso sí, le pegaron todo el partido y hay que ser claro con que la Albiceleste se desempeñó al borde de la legalidad del juego.
Por lo tanto, podríamos decir que el delantero estuvo mal. Ahora, de ahí a empezar a tratarlo con insultos racistas, el salto es muy grande. Y más cuando es una senadora de un país la que lo hace. Pero, Celeste Amarilla no cree haber estado mal y, en un comunicado en sus redes sociales, aseguró que sus palabras se dieron en medio de “la sangre hirviendo, esa sangre mestiza que es una bella mezcla de indígenas y españoles”.
Sin pedir disculpas, sin reconocer el racismo en sus palabras, la senadora siguió su explicación de los sucedido, con un análisis bastante torcido a su favor. “Cuando dijiste que ‘había que meter las manos en la mierda’, nosotros no somos estúpidos y sabemos que la mierda es el equipo paraguayo. Además, dijiste, sin cubrirte la boca, ‘la concha de tu madre’, un insulto extremadamente agresivo en Latinoamérica”, agregó la senadora.

Kylian Mbappé no quiso darle la mano al portero de Paraguay tras el triunfo de Francia | Getty Images
“Exijo que te retractes por tratarme de despreciable y de indigna del cargo que ejerzo. Soy senadora de la nación paraguaya y antes fui diputada por miles de votos. Paraguayos y paraguayas confían en mí y me consideran su voz. Voy a decir lo que ellos no pueden y defenderé a mi país con la vida”, siguió la senadora.
“¿Quién eres tú para tratarme de indigna, si ni me conoces? ¡Es violencia de género pura y dura! Me desprecias en razón de mi género y me ofendes porque soy una mujer. Retráctate y presenta tus disculpas o voy a proceder con acciones legales contra ti por violencia de género“, cerró una diputada que dio vuelta la tortilla con argumentos, por lo menos, debatibles.
En resumen…
- La senadora paraguaya Celeste Amarilla desató una fuerte polémica internacional tras proferir graves insultos racistas en contra del delantero francés Kylian Mbappé luego del partido entre ambas selecciones en el Mundial 2026.
- Kylian Mbappé respondió en sus redes sociales calificando a la parlamentaria de “despreciable e indigna”, aclarando que ella no representa el honor ni la pasión demostrada por el pueblo paraguayo.
- Sin ofrecer disculpas por sus dichos, la senadora Celeste Amarilla justificó sus palabras como una reacción a los insultos del futbolista en la cancha y lo emplazó a retractarse, amenazando con iniciar acciones legales por presunta violencia de género.

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