Sergio Jadue tiene del día que le pidan. El ex presidente de la ANFP espera la lectura de su sentencia en Estados Unidos en el marco del FIFA Gate, la cual fue aplazada por undécima vez para el 29 de octubre

Pero eso no es el único problema judicial que enfrenta actualmente. Según cuenta El Mercurio en un extenso reportaje, el otrora timonel del fútbol chileno suma 23 meses sin pagar la pensión de alimentos, su madre está querellada por apropiación indebida tras la venta de un departamento y es investigado por estafa tras vender una camioneta a Nicolás Chahuán, candidato a alcalde de La Calera.

El diario detalla cada caso. Sergio "papito corazón" Jadue no ha pagado la pensión de alimentos a María Inés Facuse hace 23 meses, la cual fue decretada el 9 de mayo de 2019. La mujer señala que: "no me ha pagado nada. Peor, hizo una apelación para demandarme a mí por pensión, porque dice que no puede trabajar y que yo sí trabajo".

Es por esto que Facuse acusó que Jadue recibe casi 2.500 dólares de parte del FBI por ser testigo en el caso FIFA Gate.

Luego viene el caso de su madre. Gloria Jadue Jadue enfrenta una reclamación encabezada por María Inés Facuse, ex esposa de su hijo, por su participación en la venta de un departamento en Concón a cambio de 225 millones, de los cuales su ex pareja nunca recibió su parte.

Según detalla El Mercurio, Gloria Jadue no ha sido encontrada para ser notificada, por lo cual están pendientes los oficios a las entidades públicas. El fiscal de Viña del Mar, Pablo Bravo, explicó que "la causa está con audiencia de formalización desde abril del 2020".

Finalmente, por si fuera poco, el ex presidente de la ANFP está involucrado en una querella que fue declarada admisible por el Juzgado de Garantía de La Calera, por estafa y simulación de contrato, la cual está dirigida a Nicolás Chahuán, actual candidato a alcalde por la comuna a causa de la venta de una camioneta marca Dodge en el 2018, que según Facuse fue ofrecida a 22 millones de pesos, pero en el contrato de compraventa figuró por 11 millones.

El candidato se defendió en el mismo diario, argumentando que "pagar 22 millones por un vehículo de 2013 que costó 13 millones sería una locura. Pagué los 11 millones en efectivo. Tengo los respaldos".