El tiempo vuela cuando se trata de la antesala del Mundial de Qatar 2022 y parece mentira, pero ya pasaron dos meses desde que la Comisión de Disciplina de la FIFA rechazó la denuncia de Chile en contra de Byron Castillo y la selección de Ecuador, por presuntas irregularidades en la inscripción del futbolista como internacional de ese país.

La Federación de Fútbol de Chile tuvo que esperar pacientemente que se entregara el fallo y luego apelar. Pero irónicamente, parece que en Zúrich los los relojes no funcionan y a 93 días de la próxima Copa del Mundo, es prácticamente imposible que se revierta la decisión inicial y que Ecuador sea sancionado antes de la cita planetaria.

¿Pero qué está pasando en la FIFA? Primero vale aclarar que de los tres jueces encargados de la decisión, dos han operado de manera telemática y sólo uno ha pisado últimamente la sede del fútbol mundial: el abogado Kwasi Anin-Yeboah, que además de su labor en el área legal de la FIFA es el presidente del Tribunal Supremo de Ghana, su país de origen.

Y claro, para tan alta investidura no parece urgente la polémica entre Ecuador y Chile. De hecho, en el último tiempo Anin-Yeboah ha tenido que enfrentar problemas bastante más relevantes en África, que pasaremos a enumerar en un capítulo más de la saga de Byron Castillo, la teleserie que anima la previa de la próxima Copa del Mundo.

¿Kwasi Anin-Yeboah, el peor de la historia?
 

El juez Kwasi Anin-Yeboah es toda una personalidad en Ghana. Su trayectoria en el sistema de justicia ha sido relevante y hoy, el letrado de 69 años figura como rostro en campañas del gobierno local, como una en que pide plantar árboles para la reforestación o una en la Semana Nacional del Chocolate, donde se luce comiendo una apetitosa barra.

Pero también hay un lado oscuro. Es una figura muy criticada por su labor a la cabeza de la justicia, sus decisiones a dedo sobre la designacion de los fiscales, su matrimonio con Maame Animah, controvertida empresaria local, y sobre todo, por la acusación de que solicitó cinco millones de dólares como soborno para interceder en un juicio.

Este caso ha llenado las páginas de la prensa ghanesa y le costó la licencia al abogado denunciante y 14 días de prisión a un periodista que contó detalles en una radio local. El gobierno explicó que no suspendería del cargo a Anin-Yeboah hasta que una investigación así lo ordenara y cayó una lluvia de criticas sobre todo el sistema.

Ghana es un país marcado por la sombra de la corrupción. Un informe de Naciones Unidas establece que uno de cada cuatro funcionarios públicos ha participado en este tipo de actos y los sobornos más altos están vinculados con las autoridades de la Comisión de Tierras y en segundo lugar, los fiscales, jueces o magistrados.

Joel Savage, periodista ghanés radicado en Bélgica, acusó a Anin-Yeboah de mantenerse en el cargo gracias a que no perseveró en una denuncia de fraude en la reelección del Presidente Nana Akufo-Addo. "Quizás no aceptó un soborno de cinco millones de dólares, pero por la traición a la mayoría de los ghaneses en el pasado, muchos no le creen", sentenció.

Por eso, no debe sorprender que la atención del magistrado no esté en Byron Castillo. Asiedu Nketia, secretario general del partido opositor NDC, más conocido como General Mosquito, dijo hace menos de un mes que Anin-Yeboah "probablemente pasará a la historia como el peor presidente del Tribunal Supremo de Ghana desde el inicio de la cuarta república".

"Su reinado se ha caracterizado por abusos administrativos inimaginables (...) Solicitamos una investigación interna para determinar la razón de estos vicios y prevenir su repetición, hasta que el parlamento apruebe una legislación adecuada", sentenció el político en alusión a los casos de corrupción.