La Copa Africana de Naciones tuvo una jornada para el olvido este miércoles, luego de que el duelo entre Túnez y Malí por la primera jornada del Grupo F terminara con polémica debido a insólitos errores arbitrales.

Corría el minuto 85' del encuentro en el Limbe Omnisport Stadium y la visita ganaba por 1-0 con tanto de Ibrahima Koné (48'), cuando inexplicablemente el árbitro de Zambia, Janny Sikazwe, pitó el final del partido.

Al percatarse de lo ocurrido el deté de Túnez, Mondher Kebaier, saltó del banquillo para hacerle ver el grosero error. Tras un minuto y medio de alegatos que iban y venían, el referee se retractó y reanudó el partido.

Con 87' en el reloj el colegiado fue al VAR para ratificar la expulsión de El Bilal Touré tras una durísima patada. La acción tomó más de un minuto, por lo que se presumía que al menos habría descuentos.

Nuevamente error. Increíblemente Sikazwe volvió a pitar el final del encuentro a los 89' con 50 segundos, sin siquiera dar tiempo adicional por las seis ventanas de cambio, la expulsión y el penal.

Mondher Kebaier apareció en la rueda de prensa de inmediato mostrándose furioso por el insólito episodio, cuando abruptamente aparecfieron varios funcionarios de la CAF interrumpiendo la conferencia para decir que el partido debía completarse.

Pese al mandato de los timoneles de la federación, los jugadores del elenco local decidieron protestar y no regresaron a la cancha, por lo que la CAF dejó como ganador del encuentro a Malí por 1-0.

Janny Sikazwe tuvo que ser escoltado por un enorme contingente de seguridad para salir de la cancha y posteriormente del estadio, dejando en claro que la payasada de proporciones seguirá escalando y dejará más de una sanción de por medio.

Por lo pronto la Confederación Africana de Fútbol no se ha referido de forma oficial al asunto, pero se espera que en las próximas horas liberen un comunicado con las medidas a tomar tras el vergonzoso desenlace del partido válido por el Grupo F.