Quedar con uno menos, pese a ir ganando, nunca puede ser una buena noticia. Es lo que le pasó a Audax Italiano en el duelo ante Deportes Iquique, en el cierre de la primera fecha del Campeonato Nacional.

En realidad, más que expulsión, debería haber cinturón negro de karate para Emanuel Cecchini, quien se mandó una patada ascendente que ya se quisiera el maestro tercer dan de cualquier academia.

Corría el minuto 51 del partido cuando, en una pelota disputada, el argentino fue con la pierna arriba, a lo Bruce Lee, y pateó en la cara a Diego Fernández. El oriundo de Loncoche quedó tirado en el suelo, como si fuera Volkanovski, de la UFC.

Para más remate, esta jugada le tocó verla en vivo y en directo a Dione Rissios, árbitra que debutó en la máxima categoría del fútbol nacional y a la que no le tembló el pulso. Roja directa, para afuera y a esconderse de Carabineros, que roza cárcel.

Uno menos

Cecchini pidió clemencia a la árbitra. Arrodillado, como haciendo una súplica, pidió que se apiadara y no lo expulsara, pero ya era muy tarde. Rissios demostró que no hay segundas oportunidades.

Así, el cuadro audino se quedó con un jugador menos, pese a que dos minutos antes, Ignacio Jeraldino había puesto arriba a los floridanos. Ahora, a remarla casi toda una mitad con uno menos.