Universidad de Chile y Racing Club se verán las caras este domingo 18 de enero a las 19:00 horas en el Estadio Ester Roa Rebolledo, en Concepción. El Romántico Viajero y La Academia disputarán el amistoso correspondiente al Desafío Internacional de Verano, con un especial jugador: Marcelo Díaz. Quien hoy forma parte de la ‘U’, pero también tuvo un paso recordado por el Cilindro de Avellaneda.

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Si bien, el partido será muy importante para el hincha azul, ya que podrá ver el inicio de la era de Francisco Meneghini al mando. Así como también las nuevas caras que llegaron al equipo. Para “Carepato” será un emotivo reencuentro ya que jugará contra la camiseta que vistió durante tres años y donde fue idolatrado.

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En Avellaneda el mediocampista es recordado con mucho cariño. No solamente por jugar en el club, sino que por los dos títulos que consiguió siendo pieza clave: la Superliga 18/19 y el Trofeo de Campeones 2019. Además, el recuerdo imborrable que dejó en el ‘Cilindro’ fue el gol de la victoria en el clásico de Avellaneda ante Independiente con dos hombres menos. Siendo aún más icónico el plátano que se comió antes de convertir aquel tanto.
Entonces, Marcelo Díaz se volverá a encontrar al equipo con que el tantas alegrías compartió, ahora vistiendo la camiseta de su actual escudo. Pero eso sí, fue tanto el amor de Díaz por Racing, que hasta les dedicó una carta cuando le tocó despedirse.
La carta de Marcelo Díaz a Racing
La despedida de Marcelo Díaz del club donde tanto disfrutó fue emotiva tanto para él, como para los hinchas de Racing. Es que con un video, leyendo una carta escrita por él mismo y recordando sus mejores momentos en el club, se despidió el volante de quienes lo siguieron en su paso por ‘La Academia’. Diciendo: “lograron que me enamorara de la locura con la que los hinchas viven la pasión por esta camiseta. Acá consiguieron que me sintiera feliz”.
El mensaje completo fue: “Dicen que todas las historias tienen un final y parece que eso es cierto nomás: hoy me toca contarles que no voy a seguir siendo jugador de Racing.
Fueron tres años maravillosos en los que Racing pasó de ser el club que me abría las puertas de Argentina a volverse mi casa. Y, pase lo que pase, será por siempre mi casa. En el Cilindro y en el Tita descubrí un refugio para cobijarme. Acá no sólo hice amigos sino familia. Acá me valoraron de una forma atípica en el fútbol. Acá lograron que me enamorara de la locura con la que los hinchas viven la pasión por esta camiseta. Acá consiguieron que me sintiera feliz.
Me llevo grabado en lo mejor de mi memoria la vuelta olímpica en el Obelisco, la copa que levantamos en Mar del Plata y la alegría de ese clásico inolvidable que –banana mediante- nos unirá por el resto de nuestras vidas. ¿Qué siento mientras escribo estas líneas? Gratitud por la oportunidad que me brindó esta institución a mediados de 2018, tranquilidad por haberlo dejado todo por el equipo desde el primer día y mucha tristeza por no haberme podido despedir de ustedes en un Cilindro repleto. Me hubiera encantado aplaudirlos desde el césped para retribuirles al menos una mínima parte del enorme cariño que me brindaron en estos años.

Marcelo Díaz en Racing tras salir campeón.Foto: Javier Garcia Martino / Photogamma/Photosport
A quienes me acompañaron en el día a día, sólo puedo agradecerles: a mis compañeros, a los cuerpos técnicos, al cuerpo médico, a cada empleado y empleada del club, a los dirigentes. Sin su apoyo, yo no hubiera podido disfrutar como disfruté de cada entrenamiento, de cada almuerzo, de cada viaje. Ratifico algo que repetí en muchas ocasiones: en Racing me encontré con un grupo humano sensacional que supo estar a la altura de la grandeza de este club. El sentido de pertenencia que nos hermanó es el que logrará que seamos recordados con orgullo por las generaciones que vendrán.
Es momento entonces de soltar ese hasta luego que tanto cuesta pronunciar, de buscar nuevos desafíos deportivos para mi carrera y de decirles eso que tantas veces les escuché cantar: ‘Racing se metió adentro de mi corazón y nunca va a salir'”.




