Universidad Católica pasa por uno de los momentos más delicados de su pasado reciente. Con sólo una victoria en sus últimos diez partidos y un Gustavo Poyet cuestionado en su papel de entrenador, los cruzados ven obstáculos en su camino al histórico tetracampeonato.

Ante la preocupación de los hinchas franjeados, aparece un recuerdo inquietante. Las redes sociales viralizaron una nota del diario español Marca en 2016, que detalla los "pecados" del técnico uruguayo, que en ese entonces cumplía seis meses al mando del Betis.

Las coincidencias con la situación actual saltan a la vista. "El uruguayo ha dejado claro que vive por y para el fútbol. Nadie en el club duda de su esfuerzo, ambición, entrega, sinceridad y compromiso", advertía el reporte de Miguel Ángel Morán el 11 de noviembre.

La nota fue escrita un día antes de que destituyeran a Poyet, con un balance de tres victorias, dos empates y seis derrotas; para acumular el 33 por ciento de rendimiento. El equipo contaba con jugadores como Joaquín, Felipe Gutiérrez, Germán Pezzella y Tony Sanabria.

Un aspecto que puede vincularse a la UC es el nivel de juego exhibido, calificado como "deficiente" en el balance de Marca. El cuadro sevillano venía de perder cuatro de sus últimos cinco partidos y no daba el tono.

"Cuando los resultados no terminan de acompañar pero el equipo tiene un plan definido y una idea clara de fútbol, la paciencia de aficionados y dirigentes suele ser bastante mayor. Pero el Betis de Poyet, lejos de evolucionar, cada día ofrece peores sensaciones, crea más dudas y refleja sobre el campo la indeterminación en cuanto a sistemas y jugadores por la que atraviesa su cuerpo técnico", sentencia.

Luego la nota pregona sobre la utilización de los refuerzos ("sólo cuatro de once son habituales") y la poca participación de jugadores llamados a ser protagonistas esa temporada, como Dani Ceballos y Rubén Castro.

Pero quizás el apartado más coincidente con la situación actual de Poyet esté en la crítica a su comportamiento. Según la publicación, el técnico uruguayo había estado "inmerso en 'guerras innecesarias'", una condición que se repite hoy en Chile.

"En dos meses y medio de competición Poyet ha tenido discrepancias públicas con la afición bética, dejando caer en varias ocasiones lo dificil que es para el equipo jugar como local; con los árbitros, tras su sanción y lo ocurrido en el derbi; con la Liga, por los horarios de los partidos en viernes; e incluso con la RFEF, por el sistema de competición de la Copa del Rey. Demasiados frentes abiertos que distraen de lo verdaderamente importante, el juego de su equipo", recapitula.

Son señales que el técnico uruguayo ya había dado y hoy de alguna manera reitera en su paso por el fútbol chileno, al mando de una Universidad Católica que mantiene la obtención del tetracampeonato como gran objetivo para la presente temporada.

Poyet quedó suspendido y no estará en la banca el sábado ante Deportes La Serena, en una prueba en la que la UC no puede permitirse un tropiezo si quiere mantener en alto su candidatura. Y si Poyet quiere lavar su prestigio maculado.