Antes de la competencia, le prometió a su mamá que ganaría y cumplió con creces. Joaquín Jerez, de 13 años, se consagró campeón del hexatlón masculino Sub 14 en la Final Nacional de los Juegos Deportivos Escolares 2026, disputada en la pista atlética del Estadio Elías Figueroa Brander de Valparaíso. El desafío reunió a los principales exponentes escolares del país entre el 23 y 24 de septiembre en seis disciplinas combinadas: 100 metros vallas, salto largo, lanzamiento de bala, salto alto, lanzamiento de jabalina y 800 metros planos. Todos habían alcanzado esta instancia tras superar sus respectivas fases regionales.
“Cuando dieron a conocer los resultados me puse súper contento porque sabía que en diciembre podría representar a Chile”, sostiene el estudiante de Colegio Mayor Peñalolén. El título le aseguró un cupo para integrar la delegación nacional que disputará los XXX Juegos Sudamericanos Escolares en Guayaquil, Ecuador. “Era uno de mis mayores deseos y lo conseguí”, afirma.
Sus padres, Mariela Catalán y Eduardo Jerez, fueron testigos presenciales de la victoria. “Después de que nos avisaron que había ganado, sentimos una emoción muy grande y hubo lágrimas”, relatan ambos. “Joaquín me había dicho que iba a ganar: se lo propuso y lo hizo”, recuerda su madre. Tras el triunfo, el deportista y sus papás se trenzaron en un abrazo que resumió años de entrenamientos y sacrificios.

La historia de Joaquín Jerez
El escolar comenzó a practicar atletismo a los 8 años, cuando cursaba 3° Básico e ingresó a la selección de Colegio Mayor Peñalolén, motivado por los estudiantes mayores que veía competir. Primero participó en torneos comunales y distintos encuentros deportivos, hasta avanzar hacia desafíos regionales y nacionales. Previamente a convertirse en campeón del país, el joven obtuvo cinco medallas en el Torneo Interescolar Mixto de Atletismo Iquique Soprole 2026, competencia que reunió a 594 deportistas de 87 colegios chilenos y extranjeros.
Joaquín practica los lunes, miércoles, viernes y sábados en el colegio, complementa su preparación de jabalina en el Estadio Nacional y realiza trabajo físico por las mañanas en su casa. Sus padres destacan que el camino ha sido posible gracias al apoyo de profesores, al respaldo de apoderados y a una rutina familiar organizada en torno a entrenamientos, estudios y competencias.
“No es fácil compatibilizar todo. Tenemos que organizar los días y horarios para alcanzar a hacer todo”, comenta la madre. Explica que los sacrificios también alcanzan la vida social de Joaquín: “A veces, por las competencias, no ha podido ir a los cumpleaños de sus amigos o a las fiestas”. Además, “ha tenido que aprender a cuidarse y a no sobrecargarse físicamente”. Pese a la importancia que tiene el atletismo en su vida, la familia busca que mantenga un equilibrio. “Queremos que pueda estar con sus amigos, compartir en familia y vivir esta etapa de niño y adolescente”, concluye.

Con la mirada puesta en Guayaquil, los entrenadores de Joaquín ya trabajan en la preparación que le permitirá llegar en buenas condiciones al desafío internacional. “Esta semana se definirá su plan de entrenamiento. Serán un par de meses muy intensos y lo acompañaremos en todo lo que podamos: en sus traslados, la alimentación y el colegio”, dicen sus padres. El atleta, en tanto, tiene clara su meta: “Mi objetivo es superar mis marcas y quedar en el podio”.




