El capitán de Boca Juniors, Pablo Pérez, fue el jugador más afectado con los hechos de violencia ocurridos ayer en contra del bus xeneize, por parte de los hinchas de River Plate apostados en las inmediaciones del Estadio Monumental justo antes de la final de Copa Libertadores entre ambos clubes.
Pérez recibió astillas de vidrio en su ojo izquierdo y ayer debió irse de urgencia a un centro oftalmológico para retirarlas y atender la“querotoconjuntivitis química, erosión corneal y erosión conjuntivital” que sufrió. Sin embargo, hoy se confirmó que tendrá que ser intervenido quirúrgicamente.
El hermano del jugador de Boca Juniors twitteó que “hay que operar el ojo de Pablo lpmqlp”, convirtiéndose esto en el principal argumento del club para volver a pedir la cancelación del encuentro. El jugador salió del Hotel Madero a eso de las 11:35 camino a la clínica para ser atendido nuevamente. Vergonzoso.



