Manchester City consiguió un triunfo dramático por 2-1 en su visita a Liverpool y se mantuvo en la pelea por la Premier League. Sin embargo, la victoria quedó marcada por una jugada que encendió el debate: un polémico penal cobrado en el tiempo añadido que terminó definiendo el partido.
El equipo de Pep Guardiola estaba obligado a ganar tras la victoria del Arsenal, y respondió con una remontada agónica en Anfield que le permite seguir como escolta en la lucha por el título.

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Durante gran parte del encuentro reinó la cautela. Ambos equipos generaron pocas ocasiones claras y recién en el complemento el duelo tomó temperatura, especialmente en los últimos minutos.
El primero en golpear fue Liverpool con un espectacular tiro libre de Dominik Szoboszlai que parecía encaminar el triunfo local, justo cuando el empate sin goles comenzaba a cerrarse como resultado definitivo.
Final caliente y lleno de dudas
A diez minutos del cierre, Bernardo Silva igualó el marcador y encendió la ilusión del City. Sin embargo, lo más controvertido llegó en el 90+3, cuando el árbitro sancionó un penal por una presunta falta de Alisson sobre Matheus Nunes, decisión que generó discusión inmediata.

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Erling Haaland transformó el cobro en gol, selló la remontada y además marcó su primera anotación en Anfield, en medio de un cierre cargado de tensión e incertidumbre.
Con los tres puntos, los ciudadanos siguen a seis unidades del Arsenal y mantienen vivo el sueño del título, mientras que Liverpool se complica en la tabla y queda fuera de la zona de Champions. Pero más allá del resultado, el partido quedará en la memoria por una decisión arbitral.




