Javier Correa pasó de villano a héroe en Colo Colo. El delantero cordobés apareció cuando más lo necesitaba el Cacique y con certero cabezazo le dio el triunfo al Cacique, lo que vuelve a meter en la parte alta de la tabla de la Liga de Primera.
Anotación que marcó el desahogo del trasandino ya que no marcaba desde febrero. “Me rompo el lomo todos los días. Hoy me toca esperar porque Maxi lo está haciendo bien”, confesó de entrada a TNT Sports que lo eligió como la figura del partido.

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Pero tras ello, vino el momento más emotivo para Correa. “Déjame mandarle un saludo a mi mujer, Es que a veces uno no lo pasa bien. No es fácil. Me lesione mucho. Las críticas viene a lo que uno muestra, pero soy un agradecido del cariño de la gente”, expresó el argentino.
El mea culpa de Javier Correa: “Sin ser soberbio”
Javier Correa está semana recibió a su tercer hijo, lo que marcó su celebración en el Estadio Ester Roa Rebolledo y confirmó que venía con la marraqueta bajo el brazo. “Con la llegada de mi hijo y los otros dos, estamos completos. La suerte me la trajo. Hoy se cortaba la mala racha, un hijo siempre es una bendición”, aseguró.
Incluso confesó que cambió su chip tras la polémica celebración que tuvo ante Everton, donde mandó a callar a los hinchas albos. Por lo que recalcó que ahora está más fuerte que nunca para seguir en Colo Colo.
“Hay que romperse el lomo para estar acá. Sin ser soberbio. Vengo hace un mes y medio de lesión tras lesión. No fue fácil, pero tengo unos huevos gigantes para llevarme todo por delante”, sentenció.




