Curicó Unido es el primer equipo descendido en el fútbol chileno a falta de dos fechas para el final del torneo, lo que revive una pesadilla que muchos elencos viven en los últimos años: bajar a la B en el año que compiten internacionalmente.

Diego Coelho, al final del partido en el que el Curi cayó con Magallanes, aseguró que la participación tortera en la Copa Libertadores terminó siendo un factor clave en perder la categoría.

“Nos preparamos para una copa internacional, algo histórico para la ciudad, y eso hizo que descuidáramos mucho las primeras fechas que fueron vitales. Ahí empezaron nuestros números negativos que hoy lo estamos pagando caro”, contó el ariete.

Un hecho repetitivo en Chile

Lo de Curicó no es algo nuevo. Desde el 2018 que se vive esta “maldición” en el fútbol chileno, donde elencos que hacen buenas participaciones en el continente terminan jugando en el Ascenso la próxima temporada.

Es lo que ocurrió con Temuco el 2018. Los del Ñielol hicieron una gran Copa Sudamericana en la que deportivamente superaron a San Lorenzo, aunque administrativamente perdieron la llave por mala inscripción de un jugador. Luego de eso, cayeron a la B al ser superados por Iquique y Palestino.

A la U. de Concepción le pasó lo mismo, al descender en el historiado encuentro contra Colo Colo en la Promoción del torneo 2020.

Los del Campanil sumaron pocos puntos luego de jugar la Libertadores el 2019, quedando últimos en el campeonato que se suspendió por el estallido social. A la larga, ese promedio los condenó a jugar el partido definitorio en el siguiente torneo.

Similar caso ocurrió con Coquimbo Unido. Semifinalista de la Copa Sudamericana el 2020, los piratas pusieron todas sus energías en ese certamen y fueron colistas del torneo nacional, yéndose al descenso junto a Iquique.

El 2021 fue el turno de Huachipato, que hizo una gran campaña en la Copa Sudamericana quedando eliminado en la última jornada del grupo, ante Rosario Central.

Los acereros en el torneo descendieron en cancha, pero luego se salvaron por secretaría al acusar a Melipilla. Eso les permitió jugar la Promoción ante Copiapó y salvar de la guillotina.

El último caso, antes del Curi, había sido Antofagasta el año pasado. También jugó en Copa Sudamericana y luego terminó descendiendo, en una muestra de lo complejo que se hace para los chilenos enfrentar paralelamente dos campeonatos.