Arturo Vidal la rompió en 20 minutos sobre el terreno de juego con el Inter de Milán en su partido ante el Genoa con el que se estrenaron en la Serie A en la que defienden su título. El aporte del volante fue increíble en la recta final del compromiso al marcar gol y dar una asistencia de lujo en los últimos dos tantos del 4-0 decisivo.

El King, quien fue uno de los primeros cambios por parte de Simone Inzaghi, había ingresado apenas a los 69 minutos y al 74 ya estaba celebrando su anotación. El tanto nació con un remate de Edin Dzeko que rechazó el guardameta Salvatore Sirigu pero la pelota cayó en Nicollò Barella, quien inteligentemente se la dio al chileno.

El jugador de la selección chilena tenía todo a favor para mandarla a guardar y no falló. Este tanto es muy importante a nivel personal para el mediocampista por todo lo hablado en la pretemporada en la que, según mucho medios italianos, estuvo en el mercado y no era de las primeras opciones para su nuevo entrenador.

Pero eso no fue todo para el exjugador de Barcelona y Juventus pues al 87' demostró toda su capacidad para generar juego al poner un preciso centro a la cabeza de Dzeko, quien no perdonó con su gran capacidad para mandar en las alturas y puso las cifras definitivas en el marcador del encuentro.

Inter, antes del ingreso del Vidal, ya se había hecho el absoluto dominador del compromiso y en el primer tiempo habían encaminado la victoria. El primer tanto lo consiguió Milan Skriniar con un cabezazo al cuarto de hora de partido mientras que el 2-0 lo había puesto temporalmente Hakan Calhanoglu.