Hay fechas que marcan la historia de un país y el 3 de marzo de 1985 es una de ellas. Aquella jornada se suponía estaría marcada por el partido de la selección chilena por las Eliminatorias rumbo a México 86 frente a Ecuador, quedó rápidamente relegada a un segundo plano, porque mientras la Roja jugaba ante el TRI, en Chile la tierra se movía con una fuerza brutal (8,0 en potencia de Magnitud de Momento (MW).
A 41 años del terremoto de Algarrobo, Patricio Mardones conversó con RedGol y revivió detalles de ese día con una mezcla de crudeza y agradecimiento.

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El delantero recordó que tras el termino del partido ante Ecuador (1-1) comenzó a circular la noticia. Primero rumores, después versiones confusas y finalmente, una frase que complicaba las emociones del plantel: “Que Chile, que Santiago estaba en el suelo”, recuerda Mardones.
“Muy complicado, porque sin tener noticias tan certeras de lo que nos llegaba después del partido, que pasó a segundo plano, digamos”, relata. En una época sin celulares ni comunicación inmediata, la distancia se hacía aún más pesada: “No tener acceso a comunicarse con la familia fue difícil”, agrega.
La Roja había empatado en un campo complicado. Era un punto valioso en el inicio de las clasificatorias, pero nada de eso importaba. El verdadero partido se jugaba a miles de kilómetros, en casa.
La incertidumbre que marcó a la Roja tras el empate vs. Ecuador
Lo más duro no fue el resultado, fue la incertidumbre, enfatiza el ex delantero de Universidad de Chile y Universidad Católica: “Hubo mucha inquietud en un momento determinado. Tú sabes que las personas reaccionan de diferente manera. Compañeros reaccionaron como que querían ya volver por la noticia que llegaba”, cuenta.
En el camarín hubo llanto, tensión y nerviosismo reconoce Mardones y añade: “Yo creo que una de las cosas más difíciles de llevar es la incertidumbre, de no saber, de no tener cómo tener la información oportuna”, reflexiona.
Con el correr de las horas, la prensa jugó un rol clave: “Tipo ya seis de la tarde teníamos una tranquilidad mayor a la que teníamos a las tres”, explica. Las informaciones comenzaron a aclarar el panorama: había sido devastador, pero sus familias estaban bien, añadió: “Lo más reconfortante era la tranquilidad de que, por lo menos, estaba todo bien”, subraya.
En lo personal, Mardones recuerda que estaba pololeando con quien hoy es su esposa y que ese mismo día, ella había ido a visitar a la madre del jugador, que vivía en un piso 12.
“Mi señora justamente ese día había ido a visitar a mi mamá. Mi mamá vive en el piso 12, imagínate”, recuerda.
“Ella siente en la calle que viene el terremoto. Entonces fueron cosas que ahora uno las puede contar con mayor tranquilidad, pero en el momento fueron muy difíciles”.
Cuarenta y un años después, el recuerdo del 3 de marzo de 1985 sigue intacto. No por el marcador ni por la tabla, sino por esa sensación compartida de vulnerabilidad que atravesó a todo un país y también a un plantel que a esa hora buscaba dejar arriba el nombre de Chile.
En resumen
- El 3 de marzo de 1985, Chile sufrió un terremoto de magnitud 8,0 MW.
- La selección chilena disputaba un partido ante Ecuador en Quito cuando ocurrió el sismo.
- Patricio Mardones relató que el plantel recibió noticias confusas sobre la catástrofe tras el partido.




