Partido entre Monterrey y Toluca, cuarenta minutos del primer tiempo. Luis Enrique Santander, árbitro del pleito, señala el punto penal y expulsa al defensa de los Diablos Rojos, Federico Pereira.

La sorpresa y la polémica se desatan, tal como sucede la mayoría de las veces en estas situaciones. Los jugadores de la visita se abalanzan sobre al juez y reclaman que la falta no existió. Todo lo determinará el VAR.

Efectivamente, desde la revisión de video llaman al árbitro. No puede ser que el partido válido por la séptima fecha de la Liga MX se decida por una decisión que puede ser errónea. Todos palpitan la decisión. En la televisión, dan cuenta de la inexistencia de la falta. Y sucede algo magnífico.

Luis Enrique Santander decidió darle la razón a la imagen grabada, en cámara lenta y varias veces rebobinada. Decide ir atrás con su decisión. Tal como se estila en la actual liga mexicana, anuncia por altavoces la resolución que le dará a la jugada. “Impenal”, dice.

¿Qué es eso?

“Después de la revisión, mi decisión es impenal (sic). Y sin tarjeta roja. Balón a tierra”, señala Luis Enrique Santander y por las palabras agregadas uno puede inferir que lo que quiere decir es que dejará inválida su primera decisión.

Pero la palabra resuena y a algunos le hace doler los oídos. Pese a que después del duelo la asesora lingüística y comentarista deportiva, Paulina Chavira, aseguró que la frase estuvo bien empleada, nadie se lo traga completamente.

La pregunta es: ¿por qué simplemente no decir que no fue penal? A muchos dejó intranquilos y concibieron como intolerable la incómoda utilización del lenguaje arbitral. La cosa es que fue lo más rescatable del encuentro

Monterrey y Toluca empataron sin goles en la séptima fecha de la Liga MX. En el Toluca estuvieron presentes Claudio Baeza, Válber Huerta y Jean Meneses, mientras que en los Rayados no fue citado Sebastián Vegas.