Thibaut Courtois tuvo un festejo muy fervoroso. Gritó con todo cuando el juez del partido, el zambiano Janny Sikazwe, pitó el final. Sabía que su actuación había sido clave para la exigua victoria que Bélgica logró ante Canadá en la primera jornada del Grupo F del Mundial de Qatar 2022. Tal como lo ha hecho varias veces en el Real Madrid, el espigado portero mantuvo imbatida su valla.

Lo consiguió, además, con una parada importantísima en un momento clave: le ganó el duelo uno contra uno a Alphonso Davies, la gran figura de los canadienses. El zurdazo del todoterreno jugador del Bayern Múnich fue demasiado anunciado, fácil para un arquero que roza los dos metros de estatura.

Y más si es del nivel del belga de 30 años, quien disputa su quinta temporada en los Merengues y tiene también pasos por el Chelsea de Inglaterra y uno de los clásicos rivales de la Casa Blanca, el Atlético Madrid. Fue abajo y repelió el disparo del ex Vancouver Whitecaps, donde coincidió con el chileno Pedro Morales. A Davies le quedó el rebote, pero tan incómodo que no pudo resolver a su favor. 

Courtois escaló hasta el primer lugar del olimpo del fútbol belga gracias a esa tapada, que seguro no está dentro de las más difíciles de su laureada carrera. Pero sí tuvo un sabor especial: según un dato que proveyó el estadístico español Míster Chip, el meta formado en las divisiones inferiores del Genk fue el primer golero belga que contiene un lanzamiento penal en los 90' del tiempo regular. 

Nadie más lo había hecho, aunque en una tanda sí hubo alguien que lo consiguió: Jean-Marie Pfaff. El ex arquero, quien tiene 68 años, le tapó el disparo a Eloy en la definición frente a España por los cuartos de final del Mundial de México en 1986. Bélgica ganó esa serie, pero perdió frente a Argentina en la semifinal. A la postre, el equipo trasandino comandado por Diego Armando Maradona alzó la Copa del Mundo en el estadio Azteca.