Uno de los defensas más recordado de los últimos tiempos en Colo Colo es Luis Mena, quien conquistó con la camiseta del Cacique 12 títulos. Sin embargo, existe uno que recuerda con mayor gusto, la corona del Campeonato Nacional de 2002 cuando el club quebró.

 

En entrevista con DaleAlbo, el futbolista con más títulos de Primera División recordó esa difícil época, pero valoró la unión que existía entre los jugadores de ese plantel, pues varios venían desde cadetes y eso ayudó mucho a que todos remasen para el mismo lado.

“Fueron momentos con sensaciones encontradas, nosotros estábamos muy preocupados y pensábamos como aportar con ese granito de arena para que Colo Colo saliera de la quiebra. No nos enterábamos mucho de todo lo que pasaba con el tema de la quiebra para jugar, quizás, porque muchos éramos formados en casa”, partió relatando.

En la misma línea, agregó que “casi todos los que estábamos nos conocíamos desde chicos. Siempre la primera idea era jugar en Colo Colo, era nuestro sueño. Nos mancomunamos y eso fue muy lindo. Vivimos momentos muy difíciles, todos los días nos esterábamos por la prensa que el club podía desaparecer y eso generaba una pena inmensa”.

Ante esa incertidumbre que vivían todos los días, el ahora entrenador de la sub 17 del Cacique mencionó que eso les sirvió para realizar otras actividades en pro del club e incluso les ayudó para alcanzar el título esa temporada.

“Como el club estaba en peligro más fuerza le poníamos al tema. Logramos muchas cosas interesantes, a pesar de que para el medio no era un gran plantel. Teníamos un corazón gigante, un corazón blanco encabezado por dos grandes líderes como Barticciotto y Espina, que nos guiaron en todo momento. Además, todos los miércoles teníamos que ir a jugar partidos a distintos lugares, promocionar la Colotón a programas como Venga Conmigo, bailábamos Axé en Mekano, entre otras cosas”, recordó Mena.

Complementó que “logramos a duras penas el título, porque el club estaba desapareciendo, pero sentirnos parte de esa historia lo tomo como un título que lo disfruté al máximo, con una base de muchos canteranos, muchos jugadores que soñábamos con eso, y se nos cumplió en el 2002. Es inolvidable”.

 

 

Finalmente, el defensor del Popular recordó lo incondicional que fue la hinchada en esa época que llenada los estadios todos los fines de semana. “La gente salió a la calle, nos ayudó, se comprometió en todo momento. Pudimos darle alegría con el título, no sé si otro equipo puede salir campeón en estado de quiebra. Pudimos aportar un granito de arena”, sentenció.