El 6 de marzo de 2020 atesora varios recuerdos para el hincha de Colo Colo. Fue el día en que Aníbal Mosa, Harold Mayne-Nicholls y Marcelo Espina se tomaron una selfie en el avión rumbo a Brasil, en el que pretendían traer a Luiz Felipe Scolari como nuevo técnico albo.

El presidente, el vicepresidente y el gerente deportivo de Blanco y Negro fallaron en su objetivo. Después se conocería que la razón era la aparente debilidad del plantel del Cacique y la complicada lucha que tendría por evitar el descenso.

En efecto. Tras la salida de Mario Salas, Colo Colo confirmó a Gualberto Jara como interino y la lucha entre el plantel y la dirigencia derivó en la peor campaña de su historia. Llegó Gustavo Quinteros hace un año y salvó al equipo del descenso.

Mientras tanto, Felipao siguió trabajando. El veterano de 72 años, que fuera campeón del mundio con Brasil en el Mundial de Corea y Japón 2002, asumió el mando de Cruzeiro en octubre de evitó el descenso del cuadro mineiro a Serie B.

En julio pasado, Scolari aceptó una nueva propuesta para dirigir a Gremio por cuarta vez en su carrera, y aunque los resultados no fueron malos, sí estuvieron bajo lo esperado: nueve triunfos, tres empates y nueve derrotas en 21 presentaciones.

El equipo no consiguió escapar de la zona de retroceso y la dirigencia golpeó la mesa tras la última caída ante Santos. "Yo continuaré siendo gremista, como siempre fui y seré", dijo Felipao en la despedida final.