Thomas Tuchel sonríe. Luego de la victoria del Chelsea por 2-0 ante Real Madrid, tendrá la misión de liderar a los Blues en la final de Champions League del próximo 29 de mayo en Estambul, Tuquía.

Un escenario que no es inédito para el técnico alemán, que tendrá la posibilidad de tomarse revancha de lo ocurrido hace menos de un año en Lisboa, cuando el Bayern Munich batió por 1-0 al PSG.

Tuchel arribó al cuadro parisino en 2018, con la misión de hacer brillar a una súper plantilla con Neymar y Kylian Mbappé entre las estrellas. Y a pesar de haber posicionado a esa escuadra en lo más alto de Europa, no le alcanzó para levantar la Orejona, lo que le costó su salida.

Quedó cesante algunos meses, hasta que se le presentó la oportunidad de oro con el Chelsea. Equipo que había apostado por Frank Lampard por ser un jugador histórico, sin embargo los resultados no eran buenos por lo que a fines de enero fue cesado. De inmediato el cuadro londinense  comunicó la contratación de Tuchel.

De su mano lograron un juego sólido. Se hace muy difícil convertirle un gol al Chelsea, que en ofensiva apuesta a un juego veloz, como es la filosofía del DT germano que, además de la Champions, jugará otra final: la FA Cup ante el Leicester, el 15 de mayo en Wembley.

Para llegar a esa instancia, Chelsea derrotó por 1-0 en semis a Manchester City, su rival en Estambul para definir al campeón de Europa. Esa vez, Tuchel fue muy sincero al asegurar que "sólo se puede ganar contra el City si todo el mundo está al máximo nivel". Habrá que ver si sus jugadores rinden así el 29 de mayo, para cobrarse una revancha con la Champions League.