Mucha molestia generó en Colo Colo la decisión de la primera Sala del Tribunal de Disciplina de la ANFP, de sancionar con cuatro fechas de castigo a Javier Correa, por sus dichos en contra de Nicolás Gamboa tras eliminación en Copa de la Liga ante Huachipato.
No sólo en sus hinchas, desde Blanco y Negro expresaron su fastidio por esta medida, comparándolo con el nulo castigo que hubo para Marcelo Díaz a fines de la temporada 2024, o con lo que vivió en su momento el técnico Jorge Almirón en 2025.
Para tratar de entender por qué el Tribunal de Disciplina actuó de forma tan severa con Javier Correa a diferencia de estos casos mencionados, o más recientemente con Daniel Garnero, técnico de Católica, revisamos las diferencias en cada uno.
La disparidad de criterios en el Tribunal por castigo a Correa
En el 2024, el entonces capitán de Universidad de Chile aseguró tras perder el título a manos de Colo Colo, luego de no poder ganarle a Everton en Ñuñoa, que “lo que sucedió, simplemente, a vista de todo el mundo, fue un robo“. Sin embargo, estos dichos no entraron en el informe del árbitro Francisco Gilabert.
Lo que sí ocurrió fue que Pablo Milad, presidente de la ANFP, advirtió públicamente que Díaz podía ser denunciado de oficio al Tribunal si no se arrepentía de sus dichos. Esto fue lo que derivó en las disculpas que dio el futbolista en Instagram y en su no castigo.
Vamos a 2025. Tras perder el Superclásico en el Estadio Nacional, Almirón dijo a los micrófonos que “los robos y penales no se evalúan” y que el árbitro Piero Maza “te inventa dos penales”. Ante la repercusión de sus dichos, en Colo Colo obligaron al técnico a ofrecer disculpas. No hubo castigo ni se incluyó en el informe.
¿Qué cambió en 2026?
En la presente temporada tal parece que esos criterios cambiaron. Prueba de ello es que Daniel Garnero recibió una fecha de suspensión luego que tras ser expulsado por Fernando Véjar le dijera al cuarto árbitro que “son un desastre“. No hubo disculpas del DT de Católica y se consignó esto en el informe. Una fecha de suspensión.
Esto deriva en todo lo que rodea el caso de Javier Correa, donde por primera vez en años interviene el Sindicato de Árbitros de Chile para exigir 10 partidos de castigo por su ataque a Gamboa. Ahí está la diferencia con el resto de los casos mencionados.
