Arturo Vidal se ha llenado de críticas en los últimos días por su rendimiento y ciertas actitudes en el Flamengo. La prensa brasileña no ha cesado en su afán de pegarle al volante chileno, quien lamentablemente está haciendo notica más afuera que dentro de la cancha en el Mengao.

Pese a que los que critican son mayoría, todavía hay quienes salen en defensa del Rey Arturo. Uno de ellos es Paulo César Carpegiani, campeón de la Libertadores dirigiendo al Flamengo en 1981 y quien afirma que un jugador como Vidal no debería estar entre los suplentes.

En charla con La Tercera el brasileño señaló que “es un jugador famoso que está en club importante acá en Brasil. Sin embargo, aún no consigue un lugar en el primer equipo. Yo pensé que ahora con la venta de Joao Gomes al Wolverhampton de Inglaterra y de William Arao a Fenerbahçe de Turquía tendría un poco más de espacio, pero no fue así. El equipo resolvió contratar a otro mediocampista, Gerson de Marsella (pagaron más de US$ 16 millones), lo que le resta un poco de importancia al chileno”.

“Lo que yo veo es que el jugador está intentando encontrar su puesto en la primera escuadra. Pero está claro que necesita más continuidad, esa es la base de su juego. Vino a Brasil con un cartel muy grande, como una de las contrataciones más importantes. Sin embargo, no ha podido demostrar mucho. Quizás, con el cambio de entrenador, con la llegada del portugués Vítor Pereira, pueda sumar minutos”, agregó.

En ese sentido, Carpegiani sostiene que “hay que tener claro que Arturo Vidal es un jugador muy caro para estar en la banca de cualquier equipo. El chileno necesita jugar más para demostrar su importancia, porque la institución hizo una inversión importante para traerlo a un cuadro plagado de figuras. Quizás la dirección deportiva no piensa de la misma manera, por algo trajo más futbolistas en su posición. Según mi opinión, el chileno debiera jugar como primer volante junto a Gerson”.

“Vidal ya probó su calidad en todos los equipos en los que estuvo, los más importantes de Europa. Tiene una historia escrita, no se puede tomar en serio la opinión de un periodista, mínimo tiene que haber un respeto por la trayectoria. Pero acá en Brasil es normal que haya opiniones desmedidas, estamos acostumbrados a esas situaciones”, concluyó.