Maja Chwalińska protagoniza una de las grandes historias de Roland Garros 2026. La tenista polaca comenzó su participación en el torneo desde la fase clasificatoria y, contra todo pronóstico, logró avanzar hasta la final del Grand Slam parisino donde enfrentará a Mirra Andreeva.
La jugadora de 24 años fue superando ronda tras ronda y derribando a varias de las favoritas del certamen, consolidándose como la gran revelación del torneo. Con un tenis sólido y una notable fortaleza mental, la polaca transformó una participación que comenzó en la qualy en una campaña histórica sobre la arcilla francesa.
La tenista polaca encadenó nueve triunfos consecutivos para alcanzar la primera final de Grand Slam de su carrera. Con esta histórica campaña, se convirtió en la segunda jugadora en llegar a una definición de un major tras superar la fase clasificatoria, un logro que anteriormente solo había conseguido Emma Raducanu en el US Open 2021.

Maja Chwalinska disputará la final de Roland Garros. (Photo by Dan Istitene/Getty Images)
La potente historia de Maja Chwalińska
Nacida en Miechów, una localidad ubicada a unos 40 kilómetros al norte de Cracovia, Maja Chwalińska destacó desde joven como una prometedora doblista.
En 2017 alcanzó la final de dobles femeninos del Abierto de Australia junior junto a su compatriota Iga Świątek.
Su estreno en una fase clasificatoria de Grand Slam llegó en el Abierto de Australia de 2020, pero su carrera sufrió un duro golpe al año siguiente. Tras caer en la primera ronda de la qualy de Wimbledon 2021, decidió alejarse indefinidamente del tenis y posteriormente reveló que atravesaba un cuadro de depresión.

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Sin embargo, la raqueta también pasó por momentos complicados. Con apenas 19 años, la polaca reconoció que había llegado a asociar el tenis con “presión, estrés y llanto”, al punto de no saber si volvería a competir profesionalmente.
Pero tras regresar a vivir con su familia y buscar ayuda especializada, logró reencontrarse con el deporte, recuperar la motivación y regresar al circuito apenas cuatro meses después.
“Los resultados ya no me definen tanto como antes”, dijo. “Simplemente, no podía diferenciar entre Maja y la tenista. Era solo una. Necesitaba tiempo para asimilarlo y también para hacer otras cosas, no solo tenis”.
Con una estatura de 1,65 metros, la tenista no destaca por la potencia física que caracteriza a varias de sus rivales. Sin embargo, la zurda ha sabido construir un estilo de juego basado en la inteligencia táctica.
La tenista señaló a la WTA: “Sé que juego un tenis diferente al de la mayoría de las jugadoras del circuito. No tengo las condiciones físicas para jugar con fuerza, así que necesito desarrollar un tipo de armas diferente. Sin duda, jugué de forma distinta, y creo que eso me ayuda mucho contra estas jugadoras”.

Maja Chwalinska jugará la final de Roland Garros. (Photo by Dan Istitene/Getty Images)
Tras la victoria que la anotó en la final, Chwalińska comentó a la prensa: “Simplemente, intento cambiar mucho el ritmo. Siento que es bastante difícil jugar contra este estilo, porque no tienes ritmo y necesitas estar muy concentrado porque cada pelota puede ser diferente. Soy consciente de que puede ser muy molesto para los demás jugadoras. Solamente intento usarlo lo más que puedo”.

La tenista polaca disputará la final de su primer Grand Slam. (Photo by Dan Istitene/Getty Images)




