Los memoriones recordarán que hace veinte años se vivió el final de la gloriosa generación de jugadores que hizo regresar a una Copa del Mundo a la selección chilena, en Francia 1998. En 2001, ese plantel quedaba en el camino hacia Japón y Corea 2002.

Un escenario que puede vivir la Generación Dorada en la lucha por un boleto para Qatar 2022. Si Chile no alcanza una gran cosecha de puntos ante Perú, Paraguay y Venezuela a partir de este jueves, tendrá que conformarse con ver nuevamente el Mundial por TV.

Es un panorama que Ronald Fuentes tiene claro. Como baluarte de la defensa mundialista de Nelson Acosta, el hoy técnico de Rangers de Talca analiza el duro presente de la Roja con evidente preocupación.

"Haciendo un poquito de estadística, con siete puntos todavía seguimos dependiendo un poquito de nosotros, por los partidos que se pueden dar con los rivales de arriba. Sería muy bueno, para mantener la ilusión de sumar más adelante el puntaje que nos permita volver a un Mundial", reflexiona.

Para el ex defensor, los últimos descartes que ha sufrido el seleccionador Martín Lasarte son vitales para la Roja: "No solamente Eduardo Vargas, si no que también Eugenio Mena, que iba a ser titular como lateral izquierdo", apunta.

"Son bajas sensibles, sabiendo que son los que tienen más experiencia y que en estos partidos, por la necesidad de sacar un mínimo de siete puntos para seguir teniendo una mínima opción de ir a Qatar, son determinantes", advierte.

Generación de Francia 98 vs Generación Dorada
 

El legendario Ronald Fuentes (50 partidos y un gol por la selección chilena) se compara la generación que él integró hasta 2001, y quedó eliminada, y la Generación Dorada que actualmente lidera a la Roja. ¿Viven momentos similares?

"Lo que pasa es que desde aquella época en que jugábamos hasta ahora, el fútbol ha evolucionado mucho. Desde los entrenamientos hasta los sistemas y la forma de jugar", aclara desde un principio. 

"En ese aspecto, creo que esta selección se encontró con técnicos que estaban muy capacitados, que incluso eran revolucionarios, como Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli. Y eso le dio un plus para las condiciones que tenían", sentencia el DT de Rangers.

La diferencia estuvo en el proceso y el resultado final. "Los jugadores se fueron equiparando desde lo físico, desde la intensidad también, y para la calidad que había, sin duda que la presencia de esos entrenadores hizo que la selección creciera mucho", remarca Fuentes.

El estratega piensa que lo que queda ahora es preparar el futuro. "Espero que en la selección se siga trabajando de buena manera, sobre todo en los jugadores jóvenes y en el recambio que pudiera tener, porque se van a necesitar para las próximas clasificatorias", subraya.

En ese sentido, Ronald espera "un momento en el que los jugadores adquieran esa experiencia, porque jugar por la selección es muy distinto a jugar por clubes nacionales. Lo importante es que tomen esos minutos que le darán la experiencia final", explica.

Un ejemplo fue el que vivió Fuentes. "El recambio vino. Yo estuve hasta 2001 en la selección y justo en ese periodo llegaron todos los que habían participado de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000: David Pizarro, Jorge Vargas, Pablo Contreras, Rafael Olarra".

"Llegaron muchos jugadores que después fueron seleccionados por mucho tiempo. Creo que el recambio que se hizo en aquel momento fue muy brusco, pero al final fueron los jugadores que estuvieron con la selección, y ahora es lo mismo", estima el ex zaguero.

Es el doble filo de las necesidades actuales. "Han ido incursionando algunos jugadores jóvenes, con muchas condiciones para ser seleccionados, pero no sacan nada con estar entrenando si después no tienen opciones de jugar", reflexiona Fuentes.

De todas maneras, el ex técnico de Unión Española entiende que "el momento es complicado y que como técnico también trataría de jugar con los que tienen más experiencia, que manejan mejor las situaciones incluso psicológicas durante el partido"

Pero pide atención para los más novatos. "Lo importante es que se estén entrenando de buena manera y que cuando les toque jugar lo hagan bien también. Eso es lo bueno de la selección: están los mejores, el técnico tiene la opción de elegir al que quiera y obviamente Chile siempre ha tenido muy buenos jugadores y están con una mentalidad de más confianza. Ojalá que esa confianza se vea reflejada en el juego al final", concluye.