El caso Novak Djokovic y su posible baja del Abierto de Australia sigue abierto pues nuevamente las autoridades de este país cancelaron la visa del serbio por segunda ocasión, por lo que la participación del número uno del mundo está en duda en el primer Grand Slam del año que empieza este 17 de enero.

El ministro de Inmigración de la nación oceánica, Alex Hawke, ha encontrado pruebas suficientes para proceder con la deportación del 20 veces ganador de grandes torneos. "Se le retira el visado por motivos de salud y orden público", se lee en el comunicado publicado por este despacho, ante la no vacunación del tenista.

La teleserie entre el deportista y el estado australiano comenzó hace una semana cuando ingresó al país con una exención médica dada por parte de la organización del evento pues había tenido un contagio de Covid-19 el 16 de diciembre, pero acudió a eventos y entrevistas sin respetar su cuarentena, algo que calificó posteriormente como "errores humanos".

En medio de todo esto, la defensa de Djokovic apeló nuevamente la decisión tal como lo hizo en primera instancia. La audiencia la lleva adelante el juez Anthony Kelly, quien había revocado la decisión gubernamental de la primera cancelacón de su visado. De momento, la audencia se encuentra suspendida.

Según las primeras informaciones, Djokovic permanecerá retenido hasta que haya una decisión definitiva mientras que sus abogados piden rapidez en la resolución ante el apremio del comienzo del torneo este lunes.