En la final del Mundial de Rusia, el árbitro Néstor Pitana modificó el tradicional sorteo de cara o sello en el inicio del partido y les preguntó a los capitanes de Croacia y Francia si elegían Rusia o Coca Cola.
Lloris escogió Coca Cola y ganó, optando por elegir el lado del campo de juego donde comenzar. Modric, en tanto, se quedó con el saque inicial.



