Marcelo Salas hizo historia en River Plate, donde vivió algunos de los mejores momentos de su exitosa carrera. Claro que esta pudo haber sido aún mejor y así lo contó Ramón Díaz.
Luego de romperla en Universidad de Chile, el Matador cruzó la Cordillera de los Andes y arribó a Núñez en 1996. Ahí, escribió su nombre con letras doradas en uno de los clubes más grandes del mundo. En el Estadio Monumental todavía recuerdan sus obras de arte.
El arrepentimiento de Ramón Díaz
Ramón Díaz era entrenador de River Plate cuando Marcelo Salas llegó a Buenos Aires. Juntos, lograron el tricampeonato entre 1996 y 1997. Además, también ganaron la Supercopa del último año mencionado. Sin embargo, el exitoso DT reconoce que uno de sus mayores arrepentimientos es no haberle dado más minutos en la Copa Intercontinental de 1996 ante Juventus.

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“Yo creo que en esa época el equipo estaba muy bien. Pensando que íbamos al alargue dejé a Salas en el banco y Salas por ahí también tenía que jugar. Eso es lo único que me replantee porque el chileno era bravo”, indicó Díaz a La Página Millonaria. El Matador fue suplente contra la Vecchia Signora, pero tras el gol italiano en el 81′, el chileno entró en el 84′. Ya era tarde.
“Digo: ‘Termina, vamos al alargue y ahí entra los 30 minutos y lo podemos resolver’. Hay situaciones que las tenés que resolver rápidamente y esa vez no se dio. Una lástima porque hicimos un buen partido”, lamentó Ramón Díaz.

Salas hizo historia en River. Imagen: Archivo
En ese momento Marcelo Salas no era un fijo en el equipo, de hecho entró por Julio Cruz. El Jardinero años después fue figura en Inter de Milán. Lo gracioso, es que la confesión de Díaz llegó a oídos del Matador y este le respondió en una historia de Instagram.
“Tarde ja, ja, ja. Un fuerte abrazo profesor”, dijo con humor Salas. El chileno estuvo en dos etapas en River: 1996-1998 y 2003-2005. Ganó cinco títulos y convirtió 48 goles en 116 partidos. Es una verdadera leyenda para los hinchas de los Millonarios.




