El Barcelona de Xavi Hernández logró una victoria fundamental en La Liga al imponerse por 3-1 en su visita a Villarreal para que el nuevo entrenador del cuadro culé mantenga su ritmo perfecto en la competición española. El tanto definitivo cayó cuando peor la pasaban en un partido muy complicado.

Apenas al sexto minuto, Arnaut Danjuma tuvo un claro mano a mano y definió cruzado pero Gerard Piqué se barrió prácticamente sobre la línea pero cuando se vio la repetición se notó que lo detuvo con la mano pero el VAR no quiso intervenir a pesar que pudo haberse considerado como penal.

Todos los tantos cayeron en la segunda mitad y fueron los culés los que pudieron abrir el marcador por medio de Frenkie de Jong luego de un centro de Jordi Alba que remató Memphis Depay pero que fue detenido por el guardameta Gerónimo Rulli dejando rebote para que el mediocampista no perdonará. Primero se decretó fuera de juego pero fue corregido por el VAR.

Los de casa se abalanzaron sobre el arco de Marc-André ter Stegen y consiguieron un más que justo empate cuando Samuel Chukwueze al anticiparse a toda la distraída zaga catalana cuando se jugaba el minuto 76'. De ahí en adelante todo fue para el Submarino Amarillo que tuvo todo para remontar.

Sin embargo, al 88' el guardameta alemán mandó un pelotazo que complicó a Pervis Estupiñán, quien de cabeza se la dejó regalada a Memphis, quien con inteligencia se quitó la marca del portero Rulli para el 2-1. Barcelona castigó de más al Villarreal sobre el final con un penal que consiguió Philippe Coutinho que él mismo cambió por gol para el marcador decisivo.