Mientras Paulo Garcés espera el llamado para unirse a algún equipo y retomar su carrera profesional a los 36 años, mata el tiempo con proyectos personales, y por supuesto, con fútbol. En especial cuando la Copa América y la Eurocopa se llevan toda la atención.

Por eso se atreve a hacer su balance sobre la presentación de la selección chilena en Brasil. "Uno nunca va a quedar conforme, porque espera que la selección siempre llegue a semifinales o a la final, a pelear al título, porque tiene las condiciones para estar en instancias más importantes del torneo", introduce en conversación con RedGol.

"Pero hay desgaste, hay cansancio. El tema de la pandemia también dio mucha cosa, Arturo (Vidal) llegó muy agotado. Estuvo lesionado mucho tiempo, le dio el virus. Pasa la cuenta cuando jugadores tan claves como Arturo no vienen con el ritmo suficiente", reflexiona.

Garcés jugó un sólo partido por la Roja, pero participó activamente del ciclo de Jorge Sampaoli y fue campeón de América en 2015. Por eso le tiene fe a quienes fueron sus compañeros y hoy se mantienen como estandartes de la selección.

"A esta generación todavía le da para un poquito más, como dijo Claudio (Bravo). Esperemos que le sigan metiendo hasta poder clasificar a un nuevo Mundial, que sería extraordinario porque hay una mezcla espectacular con los jugadores jóvenes que están pisando fuerte y se puede lograr algo importante. Es un proceso en el que recién está Martín (Lasarte), hay que darle su riempo, su espacio. Pero va a llevar la selección al Mundial", sentencia.

El arquero parralino también tiene algo que decir sobre la definición por el título que animarán Argentina y Brasil el próximo sábado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Y es que todo el mundo estará atento al choque entre Lionel Messi y Neymar.

Garcés tiene su favorito para la final. "Estuve en esa cancha el 2015 y siento que aunque haya mucha rivalidad contra Argentina, siento que Messi se merece algo, se merece un título. Espero que pueda ganar", palpita.

¿Y Brasil? No es santo de su devoción, reconoce. "Más con lo que ha hecho Neymar en esta Copa América, que es muy odiado por el chileno en sí. Prefiero que gane Argentina. ¡Ah! Y en Europa, voy por Italia", concluye.