Diego Maradona murió en noviembre del 2020, pero sigue estando vivo en el corazón de todos los futboleros. Las muestras de admiración por su legado no son solamente en su Argentina natal, sino que tienen como protagonistas a los principales actores del fútbol mundial.

Uno de ellos es José Mourinho, quien viajó hasta Nápoles pues mañana enfrentará al elenco local como entrenador de la Roma. Y lo primero que hizo en la ciudad fue ir hasta el lugar donde los hinchas napolitanos le rinden tributo al Diego.

Ahí tuvo una corta pero emotiva estadía, al colocar un ramo de flores en el memorial que los fanáticos crearon una vez que falleció el astro trasandino, que es ídolo al conseguir con esa camiseta dos Scudetto, una Copa Italia, una Copa de la UEFA y una Supercopa.

Ambos tenían una amistad bastante estrecha. Mou confesó días después de la muerte de Maradona que "era un buen amigo y tenía un gran, gran, gran corazón. Le echaré de menos y echaré de menos sus llamadas. Siempre me llamaba después de las derrotas, nunca después de las victorias, porque en los momentos difíciles siempre estuvo ahí", contó.

Agregó que "siempre me decía cuando perdía ‘Mou, no te olvides que eres el mejor’" y luego comentó que "la gente que estuvo cerca, sus grandes amigos, los que compartieron vestuario con él son unos privilegiados. Su fútbol lo podremos seguir viendo cada vez que queramos, siempre estará ahí, pero a Diego ya no".

Finalmente, hizo una analogía. "Está Maradona y está Diego. No hace falta hablar de Maradona porque todo el mundo lo conoce y nadie lo va a olvidar, pero Diego era diferente”, admitió el técnico portugués.