Bárbara Hernández, más conocida como la Sirena de Hielo, realizó una extraordinaria travesía en medio de la Antártica. Frente a la Base naval Capitán Arturo Prat, en la denominada Bahía Chile, en la Isla Greenwich del archipiélago de las Shetland del Sur, la nadadora avanzó 2,5 kilómetros de distancia, lo que será postulado para su validación como récord Guinness por la distancia.

Durante la expedición, que contó con el apoyo de la Armada de Chile, la nadadora visitó, entre otros lugares, la Península Antártica y las bases de investigación antárticas chilenas en la Isla Rey Jorge. La experiencia será registrada en una pieza documental, destacando el valor del territorio y su vida silvestre.

La razón para este hito que viene preparando hace tiempo, es para crear conciencia sobre la necesidad de proteger la Antártica y el Océano Austral. Con un llamando a los líderes mundiales a actuar para garantizar la conservación del océano y del continente, Bárbara desafió a la naturaleza nadando en traje de baño y sin ningún tipo de protección térmica, es decir, sin traje de neopreno ni grasa protectora.

Hernández se unió recientemente a Antarctica2020, un grupo formado por líderes del mundo de la política, la ciencia, los medios y los deportes que trabajan juntos para promover la protección de sus aguas. Incluye a destacadas personalidades como la oceanógrafa Sylvia Earle, el nadador extremo sudafricano y Patrón de los Océanos de las Naciones Unidas, Lewis Pugh, el nieto del oceanógrafo Jacques Cousteau, Philippe Cousteau, y la actriz y activista, Pamela Anderson.

Para el desafío, era necesario utilizar un elemento para medir la temperatura del agua, ya que así se puede evaluar constantemente sus signos vitales: "Al ser un deporte extremo es necesario conocer estos detalles en tiempo real para poder prevenir y actuar a tiempo en caso de que exista alguna complicación”, comentó Hernández sobre la utilización del reloj Fénix 7S de Garmin.

"Ha sido un gran honor nadar en esta parte del mundo tan increíble. Veo los cambios que están ocurriendo en nuestro océano y espero que a través de este nado pueda inspirar a las personas a tomar medidas para proteger esta área mágica de nuestro planeta”, señaló la Sirena de Hielo después de completar su gesta.