Cualquier hincha agradecería un encuentro tan emotivo como el que Cobreloa le ganó esta tarde a Magallanes (2-1) y le permitió salir de la última posición del Campeonato de Primera B. Y es que tuvo todos los condimentos necesarios.

Primero, el compromiso mostrado por el equipo naranja, graficado en la celebración del gol por parte de Nicolás Maturana. El delantero anotó de palomita, fue a buscar un casco que tenía escondido en la banca y se lo llevó a la cabeza en homenaje al minero loíno.

Pero hubo otro detalle, incluso de mayor significado deportivo, que fue protagonizado por un perro que se metió a la cancha y detuvo el juego en el momento más crítico para el local, cuando la Academia insistía en el empate y se extinguía el tiempo.

El can supo enfriar a la visita con un paseíto junto al lateral Jorge Espejo, que se extendió por varios minutos, a vista y paciencia del árbitro Gustavo Ahumada. Pese a las quejas de los jugadores albicelestes, hubo que esperar al can con paciencia.

Pero la historia no termina ahí. El perro -que tiene un indesmentible parecido con Chocolate, mascota del estadio hasta su muerte en 2014- fue reconocido por los hinchas calameños y se quedó junto a ellos en el pospartido, como se reflejó en redes sociales.

De manera inmediata, Cobreloa inició la búsqueda del animal, que preliminarmente ha sido bautizado como Firuloa por los fanáticos. "Se busca", fue el mensaje de los Zorros en su cuenta oficial de Instagram.