Pese a que su salida se oficializó hace ya varios días, todavía quedan coletazos de lo que fue el adiós de José María Buljubasich como gerente deportivo de Universidad Católica. Y es que en 16 años en el cargo el Tati vivió de todo en club, incluso duelos con la propia dirigencia.
Al ex arquero le han caído varias críticas por los discretos mercados de fichajes que ha tenido la UC en el último tiempo. Sin embargo, hay un jugador en particular del actual plantel que Buljubasich rechazó desde un principio.
Hablamos de Bernardo Cerezo, jugador que en un inicio no fue aprobado por el gerente deportivo, pero que al final terminó firmando igual al sobreponerse el deseo del directorio de Cruzados.
El gallito entre Buljubasich y la dirigencia de Universidad Católica por Cerezo
Según infirmó el periodista Bruno Sampieri en su canal de YouTube, el Tati no aprobó la llegada del defensor a la UC. No obstante, su bajo costo terminó por convencer a los dirigentes para reforzar el puesto de lateral por la derecha.
“El directorio fue el que rompió los huevos para traer a un lateral derecho barato, y por eso traen a Cerezo. Su llegada a Universidad Católica no fue con aprobación del Tati, fue el directorio que tomó la decisión pasando por arriba del Tati en traer a un lateral derecho para sumar al plantel”, detalló el comunicador.
En ese sentido, aseguró también “había 10 palos como presupuesto máximo y ojalá costara 6 millones el lateral en cuanto a sueldo, y en eso traen a Cerezo, en una pésima decisión a todas luces viendo los resultados”.
“El Tati no sale por culpa de Cerezo, el Tati no lo trae directamente. Al Tati lo querían sacar hace tiempo, hay una parte del directorio que quería que el Tati saliera hace tiempo. Tampoco ayudó mucho que el Tati haya errado en muchos nombres en el último año”, concluyó el periodista.
En síntesis
- José María Buljubasich rechazó el fichaje de Bernardo Cerezo en Universidad Católica.
- Bernardo Cerezo llegó a la UC por decisión directa de la dirigencia cruzada.
- Cruzados buscó un lateral derecho con un presupuesto máximo de 10 millones.
